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Sáb, Sep

Deserción en Academias Militares y Policiales: Factores Clave en el Abandono de Cadetes

Nacionales
El camino hacia la graduación en las academias militares y policiales es riguroso, y no todos los cadetes logran completarlo. Un análisis reciente revela que un número significativo de aspirantes abandona su formación debido a razones académicas, decisiones personales de renuncia o incumplimientos disciplinarios. Estos factores representan filtros continuos que se aplican incluso después de la admisión, determinando quiénes finalmente se convertirán en oficiales.

El ingreso a una institución militar o policial marca solo el inicio de un programa de cuatro años. Tras superar las pruebas de admisión, los jóvenes deben mantener un estricto régimen que combina exigencias académicas, físicas y de conducta para completar su capacitación como oficiales. Sin embargo, no todos los admitidos logran finalizar sus estudios.

Entre los años 2024 y 2026, la Academia Aérea y la Policía Nacional reportaron deserciones, separaciones y abandonos, vinculados principalmente a dificultades académicas, decisiones personales y motivos disciplinarios. La Academia Militar “Batalla de las Carreras” también registró más de cien bajas entre 2024 y 2025. Aunque las clasificaciones de estas instituciones difieren, lo que impide una suma directa de sus cifras, los registros ofrecen una visión de lo que sucede con una parte de los jóvenes después de superar el reto inicial de conseguir un cupo.

La Academia Aérea “General de Brigada Piloto Frank Andrés Féliz Miranda” contabilizó 74 bajas entre 2024 y el 24 de julio de 2026. Este número se incrementó anualmente: en 2024 fueron 18, en 2025 subieron a 22 y, para el 24 de julio de 2026, ya alcanzaban 34. La institución categoriza estas salidas en cuatro causas: voluntarias, académicas, disciplinarias y médicas. Los datos revelan que 65 de las 74 bajas se concentraron únicamente en dos categorías: renuncias personales y motivos académicos.

Casi la mitad decidió abandonar voluntariamente

La principal razón de abandono en la Academia Aérea no fue por disciplina ni por salud, sino por decisión propia de los cadetes. En 2024 se reportaron 13 salidas voluntarias. Otras 12 ocurrieron en 2025 y 11 hasta julio de 2026. En total, 36 cadetes abandonaron voluntariamente la academia, lo que representa aproximadamente el 49 % de las 74 bajas registradas en el periodo. Este patrón es particular, ya que, mientras el total anual de bajas aumentaba, las renuncias personales disminuían ligeramente: pasaron de 13 a 12 y luego a 11. Esto sugiere que el incremento general de las salidas en 2026 se relacionó principalmente con otras causas.

Las bajas académicas pasaron de tres a 18

El cambio más significativo se observa en el rendimiento académico. En 2024, la Fuerza Aérea registró tres bajas por motivos académicos. Para 2025, la cifra ascendió a ocho. Hasta el 24 de julio de 2026, ya se habían producido 18. En menos de tres años, 29 cadetes fueron dados de baja de la Academia Aérea por razones académicas. El crecimiento es considerable: los 18 casos registrados en parte de 2026 multiplican por seis los tres reportados en todo 2024. Así, el rendimiento académico se convirtió en la segunda causa de abandono dentro de la institución durante el periodo analizado.

Las razones disciplinarias tuvieron una menor incidencia en el total de la Academia Aérea. La institución informó una baja disciplinaria en 2024, dos en 2025 y cuatro hasta julio de 2026, sumando un total de siete. A estas se añaden dos bajas por motivos de salud. La distribución de las 74 bajas queda entonces conformada por 36 voluntarias, 29 académicas, siete disciplinarias y dos médicas. Esto significa que aproximadamente nueve de cada diez salidas estuvieron relacionadas con decisiones personales o problemas académicos.

Policía registra 175 separaciones o deserciones

La Policía Nacional utiliza una clasificación diferente para registrar a quienes abandonan durante el proceso de formación. Según la información proporcionada, en 2024 se reportaron 25 separados o desertores. Para 2025, el documento consigna 46, mientras que en 2026 aparecen 104. Tomadas individualmente, las cifras suman 175 registros durante los tres años. El comportamiento muestra un incremento considerable, especialmente en 2026. Los 104 casos registrados ese año cuadruplican los 25 reportados en 2024. Sin embargo, esta cifra general no debe equipararse automáticamente con las 74 bajas de la Academia Aérea, ya que ambas instituciones emplean categorías distintas para organizar sus datos.

52 bajas voluntarias en la Policía

Al analizar específicamente las salidas por decisión propia, la Policía reporta cifras mucho menores durante los primeros dos años y un incremento notable posteriormente. En 2024 hubo dos bajas voluntarias y en 2025 se registraron cuatro. Para 2026 aparecen 46, lo que eleva a 52 las bajas voluntarias reportadas en los tres años. Solo los 46 casos de 2026 representan casi el 89 % de todas las salidas voluntarias registradas por la institución durante el periodo.

Las dificultades académicas figuran con mayor frecuencia entre las causas de separación policial. En 2024 se reportaron 17 separaciones por razones académicas. Para 2025 existe una inconsistencia en el documento entregado: una parte registra 36 casos y otra 37. Por esta razón, el dato debe mantenerse como 36/37 hasta obtener una aclaración institucional. En 2026 se informaron 46 casos. Esto implica que, incluso tomando la cifra menor correspondiente a 2025, la Policía acumula al menos 99 separaciones académicas durante los tres años. Los números demuestran que superar el proceso de admisión no elimina el filtro académico. Una vez dentro de la academia, el rendimiento sigue determinando quién puede continuar en la carrera.

22 salieron por razones disciplinarias

El acatamiento de las normativas constituye otro requisito para permanecer en la formación policial. En 2024 se registraron cinco separaciones disciplinarias y otras cinco en 2025. Para 2026, la institución reportó 12 casos por incumplimiento del reglamento. En total, suman 22 registros relacionados con disciplina o violación de normas durante el periodo estudiado. Aunque esta cifra es inferior a las separaciones académicas y voluntarias, demuestra que la permanencia en la academia también depende del comportamiento del cadete durante su capacitación.

La Academia Militar “Batalla de las Carreras” tampoco está exenta de salidas durante la formación. En 2024 se reportaron 65 bajas, mientras que en 2025 se registraron otras 43. En solo esos dos años, 108 cadetes causaron baja durante su formación en la academia del Ejército. En este caso, el dato permite establecer la cantidad total de bajas reportadas, mientras que el análisis detallado de las causas debe mantenerse separado de la Fuerza Aérea y la Policía cuando las categorías proporcionadas no sean equivalentes.

Los datos completan una parte del proceso que inicia mucho antes de que los jóvenes se conviertan en cadetes. Primero deben competir por una de las plazas disponibles y superar evaluaciones académicas, físicas, psicológicas, médicas y de depuración. Quienes lo logran comienzan entonces una carrera de cuatro años. Pero dentro de las academias los filtros persisten. Las materias deben aprobarse, las normas disciplinarias deben cumplirse y el cadete debe decidir permanecer hasta completar su preparación. Algunos abandonan voluntariamente; otros son separados por su desempeño académico, por incumplimientos disciplinarios o por condiciones de salud. Por eso, conseguir entrar no implica necesariamente llegar a la graduación. Para quienes aspiran a ser oficiales, superar el proceso de admisión es apenas el primer filtro de un camino que continúa durante los cuatro años de formación.