Los gobiernos de República Dominicana y Azerbaiyán han formalizado un pacto para suprimir el requisito de visado para quienes poseen pasaportes ordinarios. Este entendimiento busca incrementar la facilidad de viaje para sus ciudadanos, profundizando así las conexiones entre ambas naciones. La iniciativa se concretó durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Los gobiernos de República Dominicana y Azerbaiyán han formalizado un acuerdo que elimina el requisito mutuo de visado para los poseedores de pasaportes regulares. Esta medida busca optimizar la movilidad de los ciudadanos de ambas naciones y fortalecer sus lazos bilaterales.
El pacto fue suscrito por el ministro de Exteriores dominicano, Víctor -Ito- Bisonó, y su par azerí, Jeyhun Bayramov. La ceremonia tuvo lugar en Nueva York, en el contexto de la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El documento, firmado con la nación caucásica, estipula que los ciudadanos de cualquiera de los dos países, con pasaportes comunes vigentes, estarán exentos de la necesidad de visado para ingresar, salir o transitar por el territorio de la otra parte. Podrán permanecer en dicho territorio por un lapso máximo de 90 días dentro de cada periodo de 180 días.
Durante su encuentro, los cancilleres Bisonó y Bayramov también firmaron un Memorando de Entendimiento sobre Consultas Políticas. Mediante este, ambos gobiernos establecen un mecanismo para potenciar el diálogo en torno a sus relaciones bilaterales e intercambiar perspectivas sobre temas internacionales y regionales de interés compartido.
Posteriormente, los ministros Víctor -Ito- Bisonó y Jeyhun Bayramov llevaron a cabo una reunión bilateral. En ella, revisaron la agenda compartida entre sus países y dialogaron sobre las oportunidades para seguir expandiendo los vínculos políticos, económicos y comerciales, además de identificar nuevas áreas de colaboración.
La firma de estos instrumentos se enmarca en los esfuerzos por expandir y diversificar las relaciones dominicanas, facilitar una mayor conexión con nuevos mercados y promover una diplomacia económica proactiva que contribuya a generar oportunidades de comercio, inversión, turismo y cooperación en beneficio del progreso nacional.