Cabo Rojo, en Pedernales, ha consolidado su posición como un destino turístico emergente al recibir 5,771 pasajeros de cruceros en una sola jornada. Este acontecimiento subraya la estrategia de República Dominicana para extender su oferta turística marítima a nuevas áreas, buscando revitalizar la economía de la región sur del país. La iniciativa busca diversificar las opciones para los visitantes y potenciar el desarrollo local.
Cabo Rojo, situado en Pedernales, dio la bienvenida a 5,771 viajeros de cruceros a bordo de dos grandes navíos. Este evento formó parte de un día en el que los puertos dominicanos gestionaron un total de 15,503 pasajeros, evidenciando el crecimiento de la industria de cruceros hacia nuevas áreas turísticas dentro del país.
Los buques Independence of the Seas y Nieuw Amsterdam marcaron el comienzo de las operaciones de noviembre en la terminal ubicada al sur, fortaleciendo la posición de Pedernales en el panorama del turismo naval caribeño y generando expectativas de crecimiento económico para dicha provincia y las localidades circundantes.
La actividad de esa jornada también incluyó a Puerto Plata, donde el muelle de Taíno Bay recibió dos embarcaciones: el Norwegian Luna, que arribó desde Miami, Florida, con 3,682 pasajeros y 1,542 miembros de la tripulación, y el MSC World America, también proveniente de Miami, con 5,669 pasajeros y 2,109 tripulantes.
En la capital, Santo Domingo, la terminal de Sans Soucí recibió al Crystal Symphony, transportando a 381 pasajeros. Con estas llegadas, las tres terminales sumaron 15,503 visitantes de cruceros durante ese día, según los datos proporcionados por la Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM).
El director ejecutivo de APORDOM, Alejandro Campos, enfatizó que Cabo Rojo representa una oportunidad significativa para ampliar la oferta turística dominicana y crear nuevas fuentes de ingresos en Pedernales y la región sur. Campos afirmó que la llegada de estos barcos demuestra el atractivo que tiene el lugar y resaltó la importancia de seguir mejorando su infraestructura portuaria para transformar el flujo de visitantes en beneficios concretos para las comunidades locales.
La expansión de las operaciones de cruceros hacia Cabo Rojo es parte de una estrategia para desarrollar nuevos puntos de entrada para turistas en el territorio nacional, aprovechando los encantos naturales de la zona y su capacidad para complementar los destinos turísticos ya establecidos.