02
Lun, Nov

Hosteleros proponen 30 medidas al futuro Gobierno, incluyendo regulación para la competencia de los 'mercaurantes'

Tecnologia
A pocas semanas de las elecciones, la patronal Hostelería de España ha presentado a los partidos políticos un conjunto de 30 propuestas clave para el futuro del sector. Entre las medidas, que abarcan desde aspectos fiscales y burocráticos hasta la formación, destaca una petición velada para establecer igualdad de condiciones regulatorias con los 'mercaurantes'. Esta iniciativa subraya la creciente preocupación de los hosteleros ante la expansión de estos nuevos modelos de negocio en supermercados.

A cuatro semanas del 29N y a la espera de la conformación de un nuevo Gobierno, la patronal Hostelería de España ha delineado una agenda de 30 propuestas dirigidas al Ejecutivo que asumirá el cargo hasta 2030. Estas sugerencias, enviadas a los partidos que concurrirán en las próximas elecciones, abordan áreas como la tributación, la formación y la simplificación burocrática. De forma indirecta, el documento también se refiere a la competencia que representan Mercadona y otras cadenas de supermercados que han incursionado en el modelo de 'mercaurantes'. Este planteamiento es significativo, ya que revela la presión que estos nuevos formatos, pese a su reciente aparición, ejercen sobre el sector y la urgencia de su regulación para los hosteleros.

Hostelería de España, presentándose como la única organización empresarial que representa a nivel nacional a más de 300.000 negocios del sector, los cuales emplean a 1,85 millones de personas y contribuyen con el 6,7% del PIB nacional, ha aprovechado la cercanía del 29N para enviar estas propuestas. La asociación insiste en que el nuevo Ejecutivo deberá considerar estas 30 ideas, las cuales también ofrecen a la sociedad una visión de las principales preocupaciones del sector. Entre las peticiones, se solicita el mantenimiento del IVA reducido del 10% en la hostelería, la creación de una Dirección General específica para el sector y la reducción de la carga burocrática para pymes y autónomos. Además, se incluye una demanda crucial: la aplicación de las mismas normas de juego para todos los actores.

En el comunicado publicado en su sitio web, la asociación expone ideas generales sin mencionar nombres específicos o entrar en detalles. Los hosteleros se limitan a demandar “unas condiciones de competencia equivalentes entre quienes desarrollan una misma actividad, equiparando las exigencias fiscales, sanitarias, laborales y de licencias en los distintos formatos de oferta gastronómica”. Esto implica que todos los negocios que venden comidas y bebidas deben operar bajo las mismas reglas.

Sin embargo, en el documento enviado a los partidos, la patronal es más explícita. Su enfoque se dirige a todos los negocios que compiten con los hosteleros “sin equiparación fiscal ni cumplimiento de la normativa sanitaria”. Esto incluye a particulares que preparan y venden comidas desde sus domicilios, a quienes acusan de ejercer “actividades de economía sumergida y poniendo en grave riesgo la salud y derechos de ciudadanos”. La asociación subraya que “la comida y bebida consumida en espacios de degustación, abiertos al público y con concurrencia en espacios comerciales, clubes y asociaciones, deben cumplir con la misma normativa que en esa misma actividad se exige en bares y restaurantes”. El colectivo advierte de una “clara asimetría competitiva” que afecta a un sector vital para el PIB.

La relevancia de esta advertencia de Hostelería de España radica tanto en su contenido como en el momento en que se produce. La asociación no solo ha decidido pronunciarse antes del 29N, orientando al próximo Gobierno, sino que lo hace meses después de haber denunciado públicamente la competencia de los 'mercaurantes'. En mayo, el presidente de la asociación, José Luis Álvarez Almeida, expresó una queja más contundente durante la clausura de la Asamblea Anual de Hostelería de España. Argumentó que “Ahora tenemos gasolineras, tiendas, hipermercados o supermercados que quieren ser bares. Eso es competencia desleal. Nosotros lo que les decimos es que desde un punto de vista económico y de la competencia que monten lo que quieran, pero todos tenemos que jugar en igualdad de condiciones y ser iguales ante la ley”. En aquel evento estuvo presente, entre otros, el ministro de Turismo, Jordi Hereu.

Esta situación no se ha limitado a advertencias. En Cataluña, el sector ha recurrido a la justicia, convencido del controvertido encaje legal de los 'mercaurantes'. En junio, el Gremi de Restauració, que representa a bares, restaurantes y cafés de Barcelona, anunció una denuncia administrativa contra 30 establecimientos de Mercadona, argumentando que incumplían la normativa y perjudicaban a los bares tradicionales. La base de la denuncia era una supuesta vulneración de la ordenanza barcelonesa que regula las actividades permitidas en un supermercado. La asociación señaló que estos espacios “son espacios de restauración, concedidos y acondicionados como tales. Y prueba de ello es que disponen del surtido: servilletas, vasos, cubiertos, cubos para separar los residuos e incluso microondas. Algunos llegan a disponer de hasta 30 plazas”. Mercadona respondió que cumple con la legislación, considerándolos “zona de descanso” y una adaptación a las necesidades de los clientes, pero la controversia se intensificó.

La preocupación surge porque los hosteleros españoles ya no solo compiten entre sí o con grandes multinacionales, sino también con supermercados que han encontrado en la preparación y venta de platos cocinados una oportunidad de negocio significativa. En los últimos años, cadenas como Alcampo, Carrefour o Mercadona han comenzado a ofrecer platos que los clientes pueden consumir en el propio establecimiento, en áreas acondicionadas con mesas y sillas que se asemejan a comedores. Estos espacios ofrecen a los clientes una oferta variada, precios competitivos y un servicio ágil, sin la necesidad de esperar por menús complejos. El cliente selecciona y consume rápidamente, a precios que difícilmente pueden igualar los bares de barrio. Los 'mercaurantes' ofrecen una alternativa a cocinar, evitan el uso de tuppers y complementan un menú del día cada vez más costoso. El éxito de esta fórmula ha captado la atención de los analistas.

Otro factor que explica la atención de Hostelería de España sobre este asunto es el volumen de negocio que generan los 'mercaurantes'. A pesar de su reciente aparición, ya representan un gasto de cientos de millones de euros, una cifra que, en gran medida, deja de ingresar en los bares y restaurantes tradicionales. Solo la sección 'Listo para comer' de Mercadona facturó aproximadamente 700 millones de euros en 2025. Aunque esta cifra pueda parecer modesta en comparación con los ingresos globales de la cadena (41.858 millones de euros), es importante considerar que 'Listo para comer' es una sección muy nueva, lanzada en 2018. Si se amplía el análisis para incluir la venta de alimentos preparados, como refrigerados, envasados y cremas, la facturación asciende a 3.000 millones de euros entre España y Portugal. Además, diversos estudios sugieren un creciente interés y gasto de los consumidores en platos preparados y listos para consumir en supermercados. Ante estos datos, los hosteleros demandan que si los supermercados compiten en su mismo terreno, al menos deben cumplir con las mismas reglas, con “condiciones equivalentes” en los ámbitos laboral, fiscal y sanitario.