Mark Zuckerberg ha expresado su descontento con la velocidad de progreso de Meta en la inteligencia artificial, a pesar de las cuantiosas inversiones. El CEO reconoció en una reunión interna que la reestructuración de la empresa no ha rendido los frutos esperados en el desarrollo de agentes de IA, generando dudas sobre la eficacia de su estrategia y el relato generalizado de la industria tecnológica.
Pocas empresas están invirtiendo tanto como Meta en la carrera de la IA. Tras el fracaso del metaverso, la compañía reorientó sus esfuerzos hacia la inteligencia artificial, invirtiendo más de 14.000 millones de dólares solo el año pasado. Sin embargo, los resultados no están a la altura de las expectativas, lo que ha provocado la insatisfacción de Mark Zuckerberg, quien ha realizado una autocrítica sobre el ritmo de los avances en la IA agéntica.
Qué está pasando. El CEO de Meta informó a su plantilla en una reunión interna que la profunda reestructuración implementada por la compañía no avanza según lo planeado. La razón es que los agentes de IA no han progresado tan rápido como se esperaba, según una grabación a la que ha tenido acceso Reuters.
Zuckerberg admitió que la reorganización de la empresa no fue tan "limpia" como esperaba, y que los ejecutivos calcularon mal el momento para ejecutar los cambios. Estos estaban destinados a financiar inversiones en infraestructura de IA y capitalizar las mejoras de eficiencia derivadas del trabajo asistido por IA. Este plan de reestructuración comenzó a gestarse a principios de año, y en ese momento, la principal preocupación de los directivos de Meta era "no actuar con la suficiente rapidez para adaptarnos" a las ventajas de la IA agéntica.
Por qué es importante. Meta es una de las empresas más agresivas en su apuesta por los agentes de IA como motor de reestructuración corporativa, justificando grandes despidos y reasignaciones internas precisamente por esta transición. Que su propio CEO admita públicamente que los resultados no llegan pone en duda el relato generalizado de la industria sobre la calidad y velocidad de la "revolución agéntica". Un dato relevante es que, actualmente, las grandes tecnológicas están invirtiendo más de 700.000 millones de dólares en este sector.
Contexto. La situación en Meta ha sido crítica: a principios de año despidió al 10% de su plantilla, unas 8.000 personas. Asimismo, reubicó a 7.000 trabajadores a equipos de IA. El objetivo de este movimiento (poco "limpio", según sus propias palabras) era la preocupación de los directivos por quedarse atrás frente a la competencia. En aquel momento, su optimismo se basaba en una herramienta externa con un potencial enorme: Claude Code, de Anthropic.
En detalle. De los más de 700.000 millones de dólares que las grandes tecnológicas están invirtiendo en IA, Meta tiene previsto destinar hasta 145.000 millones de dólares en infraestructura de IA solo este año. Zuckerberg vaticina que la recompensa está próxima: según Reuters, Meta espera obtener beneficios significativos de estas inversiones en un plazo de tres a seis meses. Mientras tanto, el personal humano está lidiando con fricciones: en las altas esferas, con frustración e incertidumbre, y un ambiente enrarecido en la plantilla, donde algunos empleados afirman trabajar "en el gulag".
Sí, pero. En primer lugar, se trata de una filtración de una grabación obtenida por Reuters y Meta no ha hecho aún declaraciones oficiales. Por otro lado, Mark Zuckerberg reconoce el retraso, pero mantiene su optimismo por los intereses de la empresa: sostiene que es cuestión de tiempo y sigue defendiendo las estratosféricas inversiones. Es decir, a pesar de esa autocrítica sobre la forma de reducir personal, no hay marcha atrás en el gasto ni en la estrategia.