España ofrece la posibilidad de obtener un permiso de conducir B limitado exclusivamente a vehículos automáticos, una opción cada vez más popular. Esta modalidad, que se distingue por una anotación específica en el documento, está ganando terreno debido a la creciente presencia de coches automáticos en el mercado y las preferencias de las nuevas generaciones de conductores. Sin embargo, conlleva ciertas restricciones y sanciones en caso de incumplimiento.
Sacarse el carnet de conducir sin la necesidad de utilizar el embrague y el cambio de marchas es una opción disponible para quienes desean aprender a conducir en España. Se trata del permiso B, el cual está limitado a vehículos automáticos. Esta modalidad es cada vez más elegida por los alumnos de autoescuela, pero también genera interrogantes sobre su funcionamiento y cómo solicitarlo. A continuación, se detallan todos los aspectos relevantes.
El mismo permiso, pero con un matiz: solo automáticos
Contrario a la creencia popular, no existe un carnet nuevo o independiente para coches automáticos. Tras consultar con diversas autoescuelas, se confirma que el permiso es el mismo de siempre, el B, con la única diferencia de que en el documento se añade una anotación que especifica que el titular solo está autorizado a circular con vehículos de cambio automático.
Como es lógico, quienes obtienen el carnet con un coche de marchas manual quedan habilitados para conducir ambos tipos de transmisión sin ninguna restricción.
Esa anotación es conocida comúnmente como "código 78" y se encuentra impresa en el reverso de la tarjeta, junto a la categoría del permiso. En España, la Instrucción 2019/C-134 de la DGT, que ya figura en el Reglamento General de Conductores, establece que: “si el aspirante realiza el examen práctico con un vehículo de cambio automático, esa circunstancia debe quedar reflejada en el permiso y solo habilitará para conducir coches de esas características”.
Por qué cada vez se pide más
El incremento en la demanda de este tipo de permiso está ligado directamente a la evolución del mercado automovilístico. Hace dos décadas, el cambio automático era poco común en las carreteras españolas; hoy, en cambio, un número creciente de modelos (especialmente eléctricos e híbridos, que no disponen de embrague) se comercializan exclusivamente con esta transmisión.
Según datos de El Periódico, de los 600.000 permisos de categoría B que se emiten anualmente en España, entre 33.000 y 37.000 ya incluyen esta limitación al automático. Esto sitúa el código 78 entre el 5,5% y el 6,2% del total. Sin embargo, fuentes del sector de las autoescuelas sugieren que la cifra real ronda el 10% de los carnets expedidos.
Palanca de cambio en un Volvo CX60Autoescuelas consultadas confirman que esta modalidad lleva varios años implementada. Por su parte, Raül Viladrich, presidente de la Federació d'Autoescoles de Catalunya, comentó a El Periódico que la demanda comenzó entre 2018 y 2020, aunque precisó que sigue siendo muy inferior a la del carnet tradicional.
También se observa un cambio generacional, con un número creciente de jóvenes que perciben el cambio manual como obsoleto y que no tienen intención de conducir un coche con embrague.
Cómo se obtiene y qué diferencia hay con el examen tradicional
El proceso de aprendizaje es idéntico al del carnet B convencional: el alumno se inscribe en una autoescuela, realiza el examen teórico, toma clases prácticas y, finalmente, se somete a un examen de circulación. La única diferencia radica en que tanto las clases como la prueba práctica se llevan a cabo con un vehículo de transmisión automática.
No es necesario tomar la decisión al momento de la matriculación, ya que se puede comenzar con un coche manual y, si se desea, cambiar al automático en cualquier momento.
Así lo relata Elena García, una exalumna que se decantó por la modalidad automática. Elena eligió esta vía porque el coche de su hogar ya era automático, por lo que le pareció "la mejor opción" aprender directamente con el tipo de vehículo que usaría. A pesar de ello, comenzó las prácticas con un coche manual, pero después de quince o veinte clases, decidió cambiarse al automático.
Según su testimonio, en su autoescuela la opción automática existía y se ofrecía, aunque inicialmente le recomendaron el manual. Elena afirma que, casi un año después de obtener el carnet, no le preocupa no tener acceso a coches manuales. En su entorno cercano solo dispone de vehículos automáticos y, al viajar o necesitar alquilar un coche, siempre encuentra opciones automáticas sin dificultad.
Qué pasa si conduces un coche manual con este permiso
Básicamente, si se detecta esta infracción, se impone una multa. "Tienen prohibido conducir otro tipo de coche que no sea automático", afirmó Sergio Olivera, presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), a El Periódico. Quien posee el carnet con esta anotación y conduce un vehículo con cambio manual se enfrenta a una sanción de 500 euros y la pérdida de cuatro puntos del carnet. La Ley de Tráfico considera esta situación como una infracción muy grave, equiparable a circular sin el permiso correspondiente.
En el caso de haber obtenido el carnet solo para coches automáticos, pero se desea conducir uno manual, actualmente es obligatorio realizar un nuevo examen práctico, esta vez con un coche de cambio manual, sin necesidad de repetir la parte teórica.
Menos trámites para quitar la restricción
Esta exigencia, no obstante, tiene una fecha de caducidad. Existe ya una directiva europea, aprobada a finales de 2025, que propondrá sustituir el examen práctico completo por un curso de formación de solo siete horas en una autoescuela para poder obtener el permiso B sin ninguna limitación de transmisión.
Según explicó Viladrich a El Periódico, este curso podrá realizarse tanto durante el proceso de obtención del carnet como posteriormente, y su entrada en vigor se prevé, en principio, para 2029, aunque aún no hay una fecha definitiva para su aplicación en España.
Este modelo ya está implementado en otros países europeos. En Francia, Alemania o Suiza, los conductores con esta limitación pueden eliminarla mediante una formación específica, sin necesidad de volver a examinarse desde cero.
El futuro es automático
Hace tan solo diez años, los coches automáticos representaban aproximadamente un 20% de las matriculaciones en España; actualmente, las estimaciones sugieren un porcentaje superior al 50%, coincidiendo con la consolidación de los vehículos eléctricos e híbridos, que no incorporan cambio manual.
A pesar de esto, España sigue siendo, junto a Italia y otros países mediterráneos, uno de los territorios donde el cambio manual mantiene un mayor peso, a diferencia de otras regiones como Reino Unido, Estados Unidos o China, donde el automático ya es mayoritario o casi total.