El 2 de julio marcó un hito negativo para Telecinco, al registrar su cuota de pantalla más baja en 36 años, un 5,97%. Este descenso coincide con el notable éxito del Mundial de fútbol, que captó a millones de espectadores, y se suma a una tendencia de caída de audiencias que la cadena ha venido experimentando, a pesar de sus esfuerzos por revitalizar su programación veraniega.
El jueves 2 de julio se convirtió en el día más crítico en los 36 años de historia de Telecinco. Una confluencia de factores negativos llevó a la cadena a alcanzar un hito funesto, ya que no solo culminó un desmoronamiento de audiencias gestado durante años, sino que las elevadas cifras de espectadores del Mundial dificultarán que Telecinco se recupere.
Telecinco cerró el 2 de julio con un 5,97% de cuota de pantalla, el peor dato diario de la cadena desde que se tienen registros. Esa misma tarde, la selección española goleó 3-0 a Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, atrayendo a más de nueve millones de espectadores a La 1. La cadena pública finalizó el día con un 26,7% de share y un 63,7% durante el partido. El minuto de oro se registró a las 22:51, con 10.447.000 personas sintonizando el pase de España a octavos.
La situación de Telecinco no se atribuye únicamente al fútbol. El plan veraniego de Mediaset para recuperar audiencia está fracasando. Ese mismo día, 'Amor... ¡o lo que surja!' alcanzó un mínimo con un 5,1% y 439.000 espectadores; 'El verano se mueve' descendió al 5,8% y 431.000; y este desplome arrastró también a 'El diario de Jorge' (7,4%) y 'Allá tú' (7,6%). Incluso el prime time se vio afectado: la serie 'Ella, maldita alma' registró su menor número de espectadores en su tercer episodio. Sin embargo, 'First Dates' superó a una repetición de 'El Hormiguero', consolidando al programa de citas de Carlos Sobera como uno de los activos más fiables de Mediaset.
Esta caída se produce después de un mes de junio con resultados desfavorables: el mes cerró con un 8,3% de cuota, el peor junio en la historia de la cadena y también el peor mes en temporada regular, superando incluso el récord negativo anterior del 8,4% de diciembre de 2025. Ni programas consolidados como la final de 'Supervivientes' o el desenlace de 'La isla de las tentaciones' lograron revertir esta tendencia.
Desde que la cadena prescindió de Paolo Vasile con el objetivo de reinventarse, no ha encontrado un sustituto para los formatos que sostenían su liderazgo, como 'Sálvame', que también experimentó su propio declive. La temporada 2025-2026 concluyó con un 8,9% de cuota media, la peor de su historia y la quinta consecutiva en marcar un nuevo mínimo.
El contraste con La 1 es especialmente notable: en cinco temporadas, la cadena pública ha pasado de un 8,8% a un 12,1%, mientras Telecinco ha recorrido el camino inverso, del 13,1% al 8,9%.
El plan veraniego de Telecinco con nuevos formatos como 'Amor... ¡o lo que surja!', que debutó el 22 de junio con un 6,8% y 632.000 espectadores; 'El show de Paz', que arrancó con un 7,8% y 638.000; y 'El verano se mueve', que se estrenó con un 7%, no ha logrado superar el 8% desde su inicio. Mientras tanto, Antena 3 mantiene el liderazgo en la sobremesa con 'Sueños de libertad' por encima del 14% de media, y La 1 explota el Mundial, liderando un mes de junio que durante 22 meses había pertenecido a Atresmedia. Las cifras demuestran que no se trata de una disminución generalizada del consumo de televisión tradicional, sino de un problema específico de Mediaset.
Queda una última pieza en el plan: 'De lunes a viernes', presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona, quienes ya lideran 'De viernes' en el prime time de los viernes desde hace tres temporadas. Este nuevo programa heredará la franja de 'El diario de Jorge' a partir de las 18:15 y contará con un equipo de 16 colaboradores, incluyendo rostros del extinto 'Sálvame' (Lydia Lozano, Karmele Marchante, Rosa Benito, Terelu Campos, Antonio Rossi). Esto sugiere un intento tímido de recuperar el que fue el último gran éxito de las tardes de Mediaset. Su principal desafío será enfrentarse, en su debut, a una tarde previa a un partido de la selección española.