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Mié, Jul

Tom Hanks Declara 'Jasón y los Argonautas' como la Mejor Película de la Historia, Superando Clásicos

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El aclamado actor Tom Hanks ha sorprendido al mundo del cine al elegir una película de 1963, 'Jasón y los Argonautas', como la mejor jamás realizada, por encima de icónicos títulos como 'Casablanca' o 'Ciudadano Kane'. Esta declaración se hizo pública durante una ceremonia en 1992, donde se honró al legendario animador Ray Harryhausen, figura clave detrás de los revolucionarios efectos visuales de la película.

Tom Hanks ha declarado que la mejor película jamás rodada no es 'Casablanca' ni 'Ciudadano Kane', ni tampoco forma parte del canon de los clásicos absolutos de Hollywood. Tampoco pertenece a su propia filmografía. Se trata de un título de 1963 que fracasó en taquilla y que fue reivindicado de forma oficial por el actor en los Oscar de 1992, aunque no en la noche de la gala principal, cuando se entregó un premio honorífico al verdadero artífice de la magia del filme.

En 1992 fue el momento de Harryhausen. Aquella noche, Hanks no subió al escenario para competir por un premio propio, sino para entregar el Gordon E. Sawyer Award, un reconocimiento técnico que la Academia otorga fuera de la gala principal. El destinatario fue Ray Harryhausen, honrado con este premio a su trayectoria en una ceremonia especial celebrada tres semanas antes de los Oscar de 1992. Fue entonces cuando pronunció la famosa frase: "Algunos dicen Casablanca o Ciudadano Kane". Él prefiere 'Jasón y los Argonautas'.

'Jasón y los Argonautas' es la película más conocida de las realizadas por Ray Harryhausen. Dirigida por Don Chaffey, adapta libremente el poema griego del siglo III a.C., Las Argonáuticas, de Apolonio de Rodas. La película fue un fracaso de taquilla en su momento, pero el tiempo la ha convertido en un clásico de la fantasía gracias a las magníficas animaciones en stop motion de Harryhausen y a una escena concreta, el combate a espadazos contra un ejército de esqueletos, que al técnico le llevó tres meses animar. No es la única criatura asombrosa de la película: el coloso de bronce Talos, la hidra de siete cabezas y las dos Harpias son otros de los monstruos mitológicos de esta aventura.

Harryhausen supo que quería dedicarse al mundo de los efectos por stop motion cuando vio 'King Kong' siendo niño, y fue de hecho el creador del gigantesco gorila, Willis O'Brien, quien le asesoró para dar sus primeros pasos, aconsejándole que estudiara anatomía y arte. Harryhausen acabó ayudándolo como aprendiz en películas como 'El gran gorila'. A partir de los años cincuenta se asoció con el productor Charles Schneer y ahí empezarían sus obras clave, las que le asegurarían un puesto en el panteón de clásicos.

Con Schneer, Harryhausen empezó en películas de ciencia ficción como 'La bestia de tiempos remotos', 'La humanidad en peligro' o 'La Tierra contra los platillos volantes'. Luego llegaron las aventuras de fantasía, a menudo con elementos mitológicos, que le dieron fama: 'Simbad y la princesa', 'Los viajes de Gulliver', 'La isla misteriosa', 'Hace un millón de años' y, cerrando su carrera ya en los ochenta, 'Furia de titanes', con la Medusa como una de sus criaturas más recordadas.

Harryhausen no era solo animador: diseñaba las criaturas, las esculpía, construía los modelos con esqueletos metálicos articulados y luego los animaba él mismo, casi siempre en solitario.

Algunas de las enseñanzas del genio tienen relevancia hoy día. En una entrevista de 2006 defendió que los efectos visuales con excesivo realismo quedaban reducidos a algo mundano, frente a la cualidad casi onírica que, a su juicio, aportaba el stop-motion. Y es fácil entender por qué: cualquier película animada con esta técnica artesanal, como sin ir más lejos la recientísima 'Soy Frankelda', tiene una textura de maravilla pura a la que el CGI, sencillamente, no puede aspirar ni remotamente.