Influencers generados por inteligencia artificial están logrando millones de seguidores al apelar a la emotividad, presentando personajes como un anciano sabio o un joven vulnerable. Estos perfiles, diseñados para evocar empatía, impulsan la venta de productos sin revelar su naturaleza artificial, planteando serios interrogantes sobre la autenticidad y la ética en el marketing digital. La tendencia muestra un cambio estratégico de la perfección estética a la conexión emocional para influir en el comportamiento del consumidor.
Un abuelo que imparte lecciones sobre cómo seleccionar sandías y un joven con síndrome de Down que expresa su pesar por la falta de ventas de sus macetas artesanales son personajes generados por inteligencia artificial. A través de la apelación a la emotividad, mensajes empáticos y una tecnología que simula la realidad con creciente precisión, han logrado que millones de personas los perciban como auténticos, impulsando significativamente las ventas.
La figura del sabio 'sensei', Paco del Campo, lanzó su primer video hace apenas dos semanas y ya acumula más de un millón de seguidores en Instagram y TikTok. Su imagen, caracterizada por una camisa de cuadros, un chaleco de punto, y la promoción de remedios caseros para mejorar el sueño, elegir melones maduros o diferenciar manzanas convencionales de orgánicas, está ligada a la venta de libros con consejos de este tipo, cuyos precios oscilan entre cinco y trece euros. Tal como se ha señalado, la letra pequeña de su sitio web aclara que "Paco del Campo" es una denominación comercial y no una persona real.
Paco del Campo no es el único perfil que ofrece consejos con un tinte naturista o rural. Sofia.saludencasa, por ejemplo, proporciona remedios holísticos y comercializa un libro sobre el tema. Eduardo.holisticovida, posiblemente gestionado por el mismo creador, también comparte consejos y presenta un libro de características muy similares. El uso de IA en estos casos es evidente para quienes están familiarizados con los patrones visuales de las inteligencias artificiales generativas, pero es común que engañen a la mayoría de las personas, generando interacciones y comentarios de usuarios que creen que estos expertos son genuinos.
Hace tres años, el debate giraba en torno a Aitana López, una modelo virtual de la agencia barcelonesa The Clueless, un perfil publicitario explícitamente diseñado con IA para marcas con presupuestos limitados. Su atractivo principal residía en su estética visual. Paco, sin embargo, representa una categoría diferente: a diferencia de Aitana López, no se advierte que es una IA, y su diseño prioriza la normalidad sobre la perfección física. Esto facilita el engaño, ya que la capacidad de la IA para generar una belleza absoluta hace que la elección de replicar un rostro de anciano parezca menos sospechosa. La razón es simple: la confianza inspirada por la cercanía vende más que la perfección física.
Este patrón de generar confianza mediante perfiles que buscan deslumbrar con inocencia adquiere un matiz más perturbador con el caso del ya desaparecido perfil de Martinmimoplants. Este perfil llegó a tener más de 14.500 seguidores y 140.000 'me gusta', pero desapareció tras revelarse la verdad. Mostraba a un joven con síndrome de Down lamentándose de que su negocio de macetas artesanales no prosperaba. Los catorce videos difundidos por la cuenta eran artificiales, y once de ellos no incluían ninguna advertencia de que el contenido había sido generado con IA. El video más popular superó las 600.000 reproducciones.
Martinmimoplants no es el primer caso de esta técnica; se han observado perfiles de ancianos en apuros vendiendo artesanías. No obstante, la inclusión del síndrome de Down es una novedad que ha provocado una reacción inmediata. Down España calificó la estrategia de "falsa caridad" y aconsejó no donar ni comprar sin verificar previamente la fiabilidad del vendedor. Por su parte, FACUA, que ya había anunciado acciones legales, formalizó la denuncia ante la Dirección General de Consumo el 8 de julio, cinco días después de que un reportaje lo destapara, alegando cláusulas abusivas.
Un artículo previo documentó decenas de cuentas de TikTok Shop que presentaban a supuestos emprendedores lamentándose del bajo rendimiento de sus negocios artesanales con el objetivo real de vender productos comprados al por mayor en China. El guion emocional es idéntico al de Martinmimoplants, y también se observa un rasgo de vulnerabilidad: discapacidad en el caso español, y en los perfiles señalados por The Verge, todos eran creadores afroamericanos, lo que añade una dimensión racial. Las redes sociales son, en su gran mayoría, un espacio para el comercio, y así se les está comenzando a tratar. Por ejemplo, empresas como la startup Doublespeed, financiada por Andreessen Horowitz, ofrecen paquetes de influencers sintéticos por precios que van desde los 1.500 hasta los 7.500 dólares, dependiendo del número de publicaciones.
El artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial establecerá la obligación de etiquetar los 'deepfakes' y el contenido sintético que pueda confundirse con material real a partir del 2 de agosto de 2026. Hasta entonces, perfiles como el de Paco pueden continuar publicando. Por el momento, se recomienda precaución con los perfiles que apelan a lo entrañable y lo natural cuando su origen es precisamente lo contrario. Como bien se decía en un clásico, tengan cuidado ahí fuera.