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Lun, Jul

La celebración de la Selección Española en el Mundial de fútbol generó picos sísmicos medibles

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La victoria de la Selección Española en la final del Mundial de fútbol, con un resultado de 1-0 frente a Argentina, no solo fue un hito deportivo, sino también un fenómeno medible. Sismómetros distribuidos en Cataluña y Madrid registraron picos de vibración durante los momentos clave del partido, como el gol, un tanto anulado y el pitido final, evidenciando cómo la euforia colectiva puede generar actividad sísmica perceptible.

La Selección Española ha logrado un nuevo hito al proclamarse campeona del mundo por segunda vez tras vencer 1-0 a Argentina en la final del mundial. Este acontecimiento no solo fue visible y audible, sino que también fue medido. El sismólogo Jordi Díaz Cusí, investigador de Geociencias Barcelona (GEO3BCN-CSIC), compartió en su cuenta de X una gráfica con los registros de la Red Sísmica Educativa del instituto durante el partido. En esta gráfica se observan picos de vibración coincidentes con el primer gol, el gol anulado de Mikel Merino y el pitido final, captados por sismómetros ubicados en diversos institutos y centros de Cataluña.

La gráfica muestra los registros de nueve estaciones, desde el edificio de GEO3BCN en Barcelona hasta institutos en Santa Coloma de Farners, Sabadell, Olot, Banyoles, Mollet, Santa Coloma de Gramenet o Torroella de Montgrí, cubriendo un período de poco más de media hora. Estas vibraciones fueron generadas por los momentos del gol de España, el gol anulado de Merino y el pitido final.

Tres flechas indican los momentos cruciales del encuentro: el gol de Ferran, la jugada anulada y el final del partido. En algunas estaciones, como la del instituto Vallès de Sabadell, los trazos se disparan de manera muy evidente en esos instantes; en otras, el cambio es mucho más sutil. La intensidad de la señal depende principalmente de la cantidad de personas celebrando en la proximidad de cada sensor. Un fenómeno similar fue detectado por el sensor sísmico del Real Observatorio de Madrid, donde, según el Instituto Geográfico Nacional-O.A.CNIG, el partido entre Argentina y España hizo vibrar la ciudad de Madrid.

Los sismómetros, diseñados principalmente para detectar terremotos, poseen una sensibilidad tal que registran cualquier vibración transmitida por el suelo, incluyendo la generada por la actividad humana. Saltos, gritos, aplausos o petardos producen ondas mecánicas que viajan por el terreno y alcanzan el sensor, de forma similar al paso del metro o el tráfico vehicular. Este fenómeno fue documentado hace años en un estudio del mismo instituto (entonces ICTJA-CSIC), que analizó cómo la estación sísmica de su sede detectaba las vibraciones generadas por la circulación del metro, el tráfico y la celebración de los goles durante los partidos disputados en el Camp Nou. En ese estudio, por ejemplo, se analizó la señal producida por los tres goles del Barça contra el Bayern de Múnich en la ida de las semifinales de la Champions League de 2015.

La Red Sísmica Educativa de GEO3BCN-CSIC es un proyecto de divulgación científica en funcionamiento desde hace varios años. Está compuesta por sismómetros Raspberry Shake instalados principalmente en institutos de secundaria de las provincias de Barcelona y Girona, gestionados en colaboración con los profesores de cada centro. Según explicó Jordi Díaz al ampliarse la red hace unos años, el objetivo es "dar a conocer la sismología al alumnado de los centros implicados". El portal Tutiempo.net informa que hay alrededor de 18 estaciones de este tipo distribuidas por la red.

Esta no es la primera vez que se documentan este tipo de eventos. El instituto ha establecido casi una tradición de publicar estos registros cada vez que hay un partido de gran relevancia. Ya ocurrió en la Eurocopa de 2024, cuando España se proclamó campeona, y los sismómetros de Madrid y Barcelona registraron las vibraciones asociadas a los goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal.

Aunque una gráfica de goles no contribuye directamente a la investigación de terremotos, el propio instituto ha señalado en el pasado que estas estaciones educativas también tienen una utilidad científica real. En caso de un sismo local, pueden proporcionar datos complementarios a los de las redes sísmicas permanentes.