La Formación Profesional (FP) de grado superior ha experimentado un auge significativo en España, convirtiéndose en la vía de entrada a la educación superior para un 39% de los estudiantes, superando a la universidad. Este cambio de mentalidad, impulsado por la demanda empresarial y la alta empleabilidad, rompe el estigma anterior y posiciona a la FP como una opción atractiva y eficaz para el desarrollo profesional de los jóvenes.
Cada mes de julio, miles de adolescentes finalizan los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Durante décadas, este proceso culminaba predominantemente en el ingreso a una universidad. Sin embargo, en los últimos años se ha observado un cambio notable. Los estudiantes que enfrentan esta prueba ya no confían únicamente en que un título universitario les asegure el futuro, y la Formación Profesional ya no es percibida como una alternativa exclusiva para quienes no desean cursar estudios universitarios.
Este giro, que no fue anticipado, ha transformado la percepción social. Antiguamente, aprobar la PAU y no continuar con estudios universitarios era visto casi como un fracaso o un desperdicio de talento. Hoy, ese estigma ha desaparecido.
Según el informe Panorama de la Educación 2025 de la OCDE, el 39% de los nuevos estudiantes en la educación superior española optan por un ciclo de FP de grado superior, mientras que solo el 47% elige la vía universitaria. Esta cifra duplica con creces la media de la OCDE, donde apenas el 16% se decanta por la FP y el 78% va directamente a la universidad. Estos porcentajes evidencian un cambio de mentalidad significativo, más allá de una simple estadística, consolidando la FP como una opción valorada en el sistema educativo español.
Datos recientes del Ministerio de Educación, en su informe Estadística de Alumnado de Formación Profesional 2024-2025, revelan un incremento del 23,5% en el número de alumnos de FP en los últimos cinco años, con un notable aumento del 29,8% en los grados superiores. El contraste con Europa es llamativo: en España, la FP superior como puerta de entrada a la educación superior alcanza el 33,3%, triplicando la media de la Unión Europea, que se sitúa en el 10%. Este cambio hacia una formación orientada a una profesión específica responde directamente a una demanda concreta del sector empresarial.
De acuerdo con el informe 'Infoempleo Adecco 2024: Oferta y demanda de empleo en España', el 47% de las ofertas de empleo publicadas en el país solicitaban algún título de FP. Esta cifra crece anualmente y comienza a competir directamente con la exigencia de formación universitaria. Marisa Bermejo, directora de Sanitas Campus FP Madrid, comentó que “Después de la PAU, los jóvenes han de entender que existen varias formas de llegar a una profesión”, añadiendo que la FP “permite desarrollar competencias técnicas desde una etapa temprana”. Datos del Ministerio de Educación indican que la empleabilidad de la Formación Profesional es del 73%, llegando a rozar el 90% en algunos sectores, lo que la posiciona como una puerta de acceso directo al mercado laboral para los jóvenes.
No todas las ramas formativas experimentan el mismo crecimiento. Administración y Gestión lidera en número de ofertas, seguida de cerca por Sanidad, que mantiene una demanda constante en laboratorios y áreas clínicas. Comercio y Marketing también muestra un impulso significativo, favorecido por el auge del comercio digital. El crecimiento más rápido se observa en Informática y Comunicaciones, una de las ramas con mayor inserción laboral entre los graduados de Grado Superior, donde el 54,7% encuentra empleo antes de cumplir los dos años tras obtener su titulación, según datos del Ministerio de Educación.