Alphabet ha reportado ganancias trimestrales históricas, alcanzando los 112.100 millones de dólares en beneficio neto, un incremento del 298% interanual. Este crecimiento se atribuye en gran medida a la revalorización contable de sus participaciones en SpaceX y Anthropic, que juntas generaron el 88% del beneficio. A pesar del robusto desempeño de la publicidad y Google Cloud, las inversiones en estas empresas externas han sido el motor principal de la rentabilidad.
Alphabet ha revelado sus más recientes resultados trimestrales, estableciendo nuevos récords con un beneficio neto de 112.100 millones de dólares, lo que representa un aumento del 298% en comparación con el año anterior. La particularidad de este beneficio radica en su origen: la mayor parte proviene de la revalorización contable de dos participaciones en compañías que Alphabet no controla directamente, SpaceX y Anthropic. SpaceX ya cotiza en bolsa, mientras que Anthropic, aunque aún no lo hace, se espera que lo haga próximamente, impulsada por proyecciones financieras muy favorables para 2026. Aunque la publicidad de Alphabet creció un 24% en ingresos y Google Cloud se disparó un 82%, el 88% del beneficio neto trimestral se derivó de estas dos inversiones financieras, que actualmente compiten con áreas centrales del grupo.
La inversión en SpaceX tiene una larga trayectoria. En 2015, Google invirtió 900 millones cuando la empresa estaba valorada en 10.000 millones. Tras su salida a bolsa en junio, con una valoración de 1,77 billones, esa participación ahora asciende a 94.100 millones. Esto representa un retorno de más de cien veces sobre el capital original, validando la visión de Google hace más de una década. La historia de Anthropic es más reciente y más costosa. Alphabet ha inyectado 13.300 millones desde abril de 2023, con compromisos por hasta 30.000 millones adicionales. La valoración privada del laboratorio detrás de Claude ha crecido de 350.000 a 965.000 millones en solo un año. En el informe 10-Q, las participaciones privadas de Alphabet suman 124.300 millones, siendo Anthropic la mayor parte de esta cifra.
Paralelamente, Anthropic está contratando ingenieros de DeepMind de manera constante. Su modelo compite directamente con Gemini en áreas como API para desarrolladores, agentes de programación y asistentes empresariales. Varias empresas que buscan evitar una dependencia exclusiva de Google optan por Anthropic precisamente por esta razón. Además, cada dólar que Anthropic recibe de Alphabet contribuye a aumentar el valor de la propia Alphabet. Por otro lado, SpaceX opera Starlink, una red de satélites que ha logrado lo que Google intentó y abandonó con Project Loon. Sundar Pichai no ha vendido ninguna acción de SpaceX ni de Anthropic, y a pesar de ello, el mercado le ha reconocido casi 100.000 millones de beneficio por estas inversiones.
Sin embargo, es importante destacar que las plusvalías no se traducen directamente en liquidez. De los 94.100 millones en SpaceX, 80.000 millones no pueden venderse a corto plazo, y 14.100 millones permanecerán bloqueados hasta el tercer trimestre de 2027. Anthropic, al no cotizar en bolsa, tiene una valoración que es válida hasta la próxima ronda de financiación o hasta un posible ajuste. Mientras tanto, la liquidez real de Alphabet está disminuyendo. La compañía ha elevado su previsión de inversión para 2026 a un rango de 195.000-205.000 millones (desde los 180.000-190.000 millones anunciados en abril), y el flujo de caja libre trimestral ha entrado en números rojos. Los centros de datos son los que asumen el costo de este balance contable.
Las restricciones sobre SpaceX comenzarán a levantarse tras su primera presentación de resultados como empresa cotizada, programada para el 4 de agosto. Con 94.000 millones en acciones bloqueadas y un plan de inversión que se acerca a los 200.000 millones anuales, Alphabet tiene razones claras para vender una porción de su posición, y hacerlo lo antes posible. Esta acción implicaría una admisión incómoda, ya que confirmaría lo que este trimestre ya ha dejado claro: la empresa ha obtenido mayores ganancias financiando a sus competidores que operando su propio negocio. Y esto ocurre a pesar de que su negocio principal ha generado ganancias significativas. La razón del flujo de caja libre negativo es la enorme inversión requerida por la carrera de la inteligencia artificial.