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Vie, Jul

Investigación sobre el Multilingüismo: Galicia y Gibraltar, Claves para Entender el Cambio de Idioma

Tecnologia
Un proyecto de investigación liderado por la Universidad de Santiago de Compostela busca comprender mejor el fenómeno del multilingüismo, es decir, la capacidad de las personas para alternar entre diferentes idiomas de forma natural. El estudio se centra en dos regiones geográficamente distantes pero con características lingüísticas compartidas: Galicia y Gibraltar. El objetivo es analizar cómo se construyen las relaciones sociales a través de múltiples lenguas y qué revela esta experiencia sobre la adaptación humana.

En diversas regiones de España, es común que las personas cambien de un idioma a otro, como del castellano al gallego, catalán, euskera, valenciano o incluso dialectos con comunidades de hablantes más reducidas. Esta habilidad, que a menudo se da por sentada, es un área de estudio fascinante para los lingüistas. Un grupo de investigadores se propone ahora profundizar en este fenómeno, enfocándose en Galicia y Gibraltar para entender mejor el multilingüismo.

La Real Academia Española (RAE) define el "multilingüismo" como la "coexistencia de varias lenguas en un país o territorio". En España, a pesar de que el castellano es la lengua oficial en todo el Estado y existen idiomas cooficiales en ciertas regiones, convive una rica diversidad de hablas, dialectos y jergas. Sin embargo, la comprensión profunda de cómo se desarrolla el multilingüismo y por qué las personas alternan entre idiomas sigue siendo un desafío.

Millones de personas en el mundo cambian diariamente de un idioma a otro con total naturalidad, adaptándose al contexto, al interlocutor o a la actividad que realizan, incluso dentro del ámbito familiar. A pesar de su prevalencia, existe la percepción de que aún falta mucho por entender sobre este fenómeno. "El multilingüismo es una realidad mayoritaria en el mundo, pero todavía sabemos poco sobre cómo funciona en comunidades diversas y cambiantes", explican los responsables de 'BabelBrain. El cerebro de Babel: cartografía de ecologías multilingües'. Este proyecto, liderado por una experta de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), busca arrojar luz sobre esta cuestión.

La investigación se llevará a cabo en dos comunidades multilingües de la península ibérica, separadas por más de setecientos kilómetros: Galicia y Gibraltar. El propósito, según la USC, es comparar ambos territorios para "analizar cómo las personas construyen sus relaciones sociales entre varias lenguas" y "comprender qué revela esta experiencia multilingüe sobre los mecanismos de adaptación y sobre la capacidad humana del lenguaje".

En Galicia, la convivencia principal se da entre el gallego y el castellano, aunque también se escuchan otras lenguas debido a los flujos migratorios. En Gibraltar, los idiomas en contacto son el inglés y el español, lo que ha dado origen a "prácticas lingüísticas propias" como el llanito, una mezcla similar al espanglish, pero específica de esa región. El uso del español en Gibraltar está fuertemente influenciado por el acento andaluz y también incorpora vocabulario de otras lenguas.

La elección de Galicia y Gibraltar para el estudio, a pesar de la distancia, se debe a que comparten características de interés. "Ambas comunidades comparten la característica de que uno de los idiomas está en declive (el gallego en Galicia y el español en Gibraltar)", señala el grupo de investigación, destacando la necesidad de un análisis más profundo en ambas regiones.

Hace dos años, el Instituto Galego de Estatística (IGE) publicó un informe que indicaba que los residentes que usan exclusivamente el español (30%) ya superaban a quienes se expresan siempre en gallego (24%). En Gibraltar, expertos también han expresado su "preocupación" por el "nivel de deterioro" que experimenta el castellano.

El estudio se desarrollará en dos fases. La primera, ya en marcha en Galicia y Gibraltar, implica la recolección de muestras de conversaciones espontáneas y la administración de cuestionarios. "El objetivo es documentar los usos reales de las lenguas en la vida cotidiana", aclara la USC, enfatizando el interés en incluir zonas rurales que a menudo son excluidas de este tipo de investigaciones. La segunda fase consistirá en "estudios experimentales" más enfocados en entender cómo se procesan los idiomas y cómo la experiencia lingüística, los contextos y los patrones de uso influyen en este proceso. Para ello, se utilizarán técnicas como la pupilometría y el seguimiento ocular, que ayudan a comprender cómo los hablantes procesan la información al leer, escuchar o interpretar. La meta principal es mejorar la comprensión de nuestros mecanismos de adaptación, especialmente en relación con el uso de idiomas.