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Vie, Jul

Nikola Tesla y el 'Rayo de la Muerte': El intento de venta a Gran Bretaña por 30 millones de dólares

Tecnologia
Nikola Tesla, reconocido por sus contribuciones a la ciencia y la tecnología, investigó un arma conocida como el 'Rayo de la Muerte', capaz de atacar a cientos de kilómetros de distancia. Documentos desclasificados revelan su intento de vender este invento a Gran Bretaña por 30 millones de dólares, así como el interés mostrado por Estados Unidos. Tesla afirmó haber desarrollado esta tecnología para poner fin a los conflictos bélicos.

Nikola Tesla, una figura fundamental en la historia de la invención, transformó el ámbito de la ciencia y la tecnología. Impulsó la corriente alterna y los Rayos X, desarrolló métodos para la distribución de luz con bombillas fluorescentes, e investigó la transmisión inalámbrica de energía. Entre sus supuestos inventos, el 'Rayo de la Muerte' ha generado gran interés, un arma de ciencia ficción diseñada para ataques a cientos de kilómetros de distancia. Aunque mucho se ha escrito sobre este invento, menos conocido es que Tesla negoció con Gran Bretaña para venderlo por 30 millones de dólares. Estados Unidos también mostró un considerable interés en esta invención, la cual Tesla aseguró haber desarrollado exitosamente para erradicar las guerras. Esta información proviene de documentos desclasificados hace algunos años, que también detallan el intento de venta a Gran Bretaña.

Durante la década de 1920, varios inventores afirmaron haber creado un 'rayo de la muerte' capaz de destruir aviones a larga distancia, aunque ninguno pudo demostrar su funcionamiento. A principios de la década de 1930, Tesla también afirmó haber inventado uno bajo el nombre de "Teleforce", reivindicando este logro por el resto de su vida. Ya en la década de 1910, había hablado de un arma que podría acabar con las guerras y dejar obsoleta la pólvora. En los años siguientes, fue proporcionando detalles poco concretos de este invento, los cuales fueron recopilados e idealizados por la prensa de la época, creando un mito a su alrededor.

Supuestamente, Tesla desarrolló su máquina electrostática "Teleforce" tras estudiar el generador de Van de Graaff, y según él, utilizaba una cinta móvil para acumular grandes cantidades de carga eléctrica dentro de una esfera hueca. Esta tecnología permitiría lanzar impulsos eléctricos capaces de destruir desde infanterías terrestres hasta barcos o aviones en un radio de 400 kilómetros. Días después de su muerte en enero de 1943, la Inteligencia estadounidense incautó de su domicilio dos camiones con sus pertenencias. Aunque el FBI negaría posteriormente tener estos documentos, uno de los documentos desclasificados el año pasado narra quiénes y cómo lo hicieron. Los documentos, anotaciones y materiales de Tesla eran de suma importancia, especialmente después de las descripciones del rayo de la muerte publicadas en la prensa. Por ejemplo, en algunos medios fue definido como un arma de 60 millones de voltios, capaz de causar muerte y exterminio a 400 km de distancia, y de liquidar un ejército de un millón de hombres. La onda eléctrica que este rayo emitiría a través del aire también sería capaz de hacer estallar los explosivos del enemigo a gran distancia. Tesla defendió su valor científico más allá del campo de batalla, insistiendo en que podría usarse para mantener la paz mundial a través de la potencia armamentística.

En una epístola desclasificada dirigida a John Edgar Hoover, el primer director del FBI, se hace referencia a un artículo del New York Times sobre este Rayo de la Muerte. La carta indica: "Si se basa en hechos probados, debería ser de vital importancia para nuestro Departamento de Guerra, así como para otras naciones ahora controladas por locos dictadores". También se recomienda vigilar constantemente a Tesla para impedir que fuerzas extranjeras puedan secuestrarle y torturarle para obtener sus secretos. Hoover le respondió agradeciendo la información y asegurándole que su propuesta sería considerada, aunque sin especificar si llegó a implementarse.

Muchos medios han cubierto el interés del FBI en el invento de Tesla, pero entre los cientos de documentos hay uno muy interesante que aborda el intento de venta por parte de Tesla al Reino Unido. Este documento menciona el "rayo de la muerte" como un arma para defender cualquier país, sin importar su tamaño, y describe cómo se descubrieron unas "bolas de fuego" generadas por electricidad. Se relata cómo Tesla descubrió este fenómeno casi por casualidad durante sus experimentos en Colorado Springs en 1899, y cómo continuó desarrollándolo. También explica cómo intentó venderlo posteriormente al gobierno del Reino Unido por treinta millones de dólares. El documento desclasificado también indica que, durante las negociaciones, Tesla había declarado que alguien había irrumpido en su habitación y examinado sus papeles, aunque los intrusos se habían marchado con las manos vacías. El inventor aseguró que no había posibilidad de que le hubieran robado el invento porque simplemente no lo había escrito todavía. Todo estaba en su memoria, y allí permaneció hasta su muerte.

El hecho de que el FBI incautara una gran cantidad de material perteneciente a Tesla ha alimentado durante décadas a los conspiranoicos, con numerosas teorías sobre cómo Estados Unidos podría haber aprendido a usar el Rayo de la Muerte. Sin embargo, en la actualidad, la pólvora sigue siendo el explosivo predominante en las guerras, lo que sugiere que si tal arma realmente existió, su secreto murió con su creador, quien, al nunca llegar a fabricarla, tampoco la patentó.