03
Lun, Ago

El formato físico de videojuegos en crisis: Un tercio de los juegos de PS5 no funcionan completamente sin parches

Tecnologia
Un reciente análisis de DoesItPlay revela que la dependencia de los videojuegos físicos de descargas y parches externos está en aumento. Un significativo 27% de los títulos probados presentan problemas sin conexión, lo que cuestiona la promesa de autonomía del disco. Esta situación genera preocupación sobre la preservación futura de los juegos y la experiencia del usuario, especialmente ante decisiones como la de Sony de dejar de producir discos físicos para nuevos lanzamientos en PlayStation a partir de 2028.

Cualquier jugador de consola está familiarizado con la expectativa: comprar un juego físico, insertarlo en la consola y empezar a jugar. Aunque una actualización pueda estar disponible, la concepción general es que el disco contiene el juego completo y que internet solo mejora la experiencia. Sin embargo, esta intuición se ve comprometida cuando el disco no ofrece una experiencia completa por sí solo. Esto plantea dudas no solo sobre la partida actual, sino también sobre la capacidad de conservar el juego en el futuro, cuando las descargas podrían no estar disponibles.

Esta preocupación ahora se respalda con datos. Según las pruebas de DoesItPlay, una base de datos que verifica la funcionalidad de los juegos físicos sin conexión, la mayoría de los lanzamientos analizados siguen siendo jugables desde el soporte físico. No obstante, una minoría considerable no proporciona la experiencia completa o correcta sin algún tipo de descarga o corrección externa. Dentro de su catálogo probado, el 27% de los juegos presentan problemas que van desde errores graves o contenido ausente hasta la necesidad de archivos que no se encuentran en el soporte físico. La clave reside en el matiz: no todos estos juegos son imposibles de iniciar, pero tampoco todos cumplen la promesa clásica del disco intacta.

El valor de DoesItPlay radica en su intento de replicar un escenario muy específico: qué sucede si un juego se instala y ejecuta sin conexión desde su copia física. Para ello, sus pruebas se realizan con hardware desconectado, instalaciones limpias y perfiles locales, sin iniciar sesión en servicios externos que puedan complementar o validar la experiencia. Este método permite diferenciar entre un disco que funciona de manera autónoma y otro que depende de elementos no incluidos en la caja. No se trata de una medición comercial del mercado, sino de una base de datos de pruebas prácticas orientada a la preservación y al uso offline.

El 27% no representa una categoría única, sino diversos grados de deterioro de la experiencia sin conexión. DoesItPlay distingue entre juegos que mantienen una base funcional pero no llegan al usuario en su estado óptimo, y otros en los que la parte faltante afecta significativamente la experiencia final. Esta distinción evita exagerar el problema, pero también impide minimizarlo. Si casi tres de cada diez entradas probadas requieren algún tipo de corrección o complemento para funcionar como deberían, el disco ya no puede considerarse siempre una copia completa.

Las cifras por consola ayudan a contextualizar el problema, aunque no todas las muestras tienen el mismo peso. En PS5, con 792 lanzamientos físicos probados, DoesItPlay estima que el 34% no funciona plenamente como se esperaba sin un parche. En Xbox Series X, la proporción de discos completos y jugables desde la copia física es del 50%, aunque este dato proviene de solo 78 entradas. Nintendo Switch presenta un mejor resultado en esta comparación, con un 75%, pero también con una base reducida de 48 juegos.

El debate se intensifica, además, con una fecha clave en el horizonte. A partir de enero de 2028, Sony cesará la producción de discos físicos para todos los nuevos juegos destinados a las consolas PlayStation, aunque los títulos ya editados en ese formato no se verán afectados. Esta decisión ha generado descontento entre quienes defienden la compra, el préstamo, la reventa o la conservación de juegos en formato físico. Los datos de DoesItPlay no explican por sí solos este giro, pero añaden una nueva capa a una conversación ya existente.

Lo que se está deteriorando es el alcance de una opción que durante años pareció clara. Primero, surgieron ediciones en disco que no siempre funcionaban correctamente sin elementos externos; luego, formatos físicos que en algunos casos actúan más como una clave de descarga que como una copia completa; y ahora Sony ha introducido el siguiente paso, la desaparición de esta alternativa para los nuevos lanzamientos de PlayStation. Aunque no son fenómenos idénticos, todos apuntan en la misma dirección: el formato físico no está desapareciendo de golpe, sino que se está reduciendo gradualmente.