La regulación europea continúa posicionándose como un actor clave en el ámbito tecnológico, equilibrando logros para los ciudadanos con desafíos para gigantes como Apple. Un claro ejemplo es la reciente victoria de Microsoft, que ha conseguido que Apple abra su portapapeles universal. Este avance se inscribe en un marco más amplio de peticiones de interoperabilidad que la UE exige a las grandes tecnológicas.
Para que una narrativa tenga resonancia, a menudo requiere de un antagonista y un protagonista. En el sector tecnológico, Europa encarna ambos roles: su marco regulatorio ha brindado beneficios significativos a los ciudadanos, al tiempo que se ha convertido en un adversario formidable para corporaciones como Google y Apple. Estas empresas han enfrentado múltiples reveses legales en Europa y se han visto obligadas a abrir sus ecosistemas. En el caso de Apple, incluso mantiene un registro público de solicitudes de otras empresas.
Este registro, denominado "Peticiones de interoperabilidad en la Unión Europea" (Interoperability Requests in the EU), está disponible en la página de desarrolladores de Apple. Constituye una lista pública y transparente que documenta todas las solicitudes de apertura que Apple ha recibido bajo la normativa europea. Estas abarcan desde el acceso a Apple Intelligence hasta una de las más recientes y conocidas: la consecución por parte de Microsoft de la apertura del portapapeles universal de Apple.
El listado de interoperabilidad detalla las peticiones recibidas y su estado de tramitación. Apple no está obligada a aceptar todas las solicitudes, pero sí a considerarlas. Europa, junto con organizaciones como la Free Software Foundation Europe (FSFE), monitorea activamente esta lista. La FSFE, por ejemplo, ha señalado que 56 solicitudes de interoperabilidad no han obtenido ninguna solución por parte de Apple.
Apple no es la única multinacional afectada por la Ley de Mercados Digitales (DMA) europea; Google y Microsoft también forman parte del trío principal en cuanto a sistemas operativos dominantes en Europa. Al igual que Apple, estas dos compañías deben atender solicitudes de interoperabilidad bajo el marco europeo. Sin embargo, no han sido tan transparentes, ya que no ofrecen un registro (tracker) tan detallado como el de Apple. Como se indica en la página de la DMA sobre interoperabilidad, Google (Alphabet) acepta peticiones a través de su sitio web y proporciona un "tracker" más limitado con las solicitudes en curso para Android, su sistema operativo sujeto a la apertura europea. Microsoft es la que menos información pública divulga, ofreciendo solo un punto de acceso para la solicitud de apertura.
El registro de Apple, que también incluye una URL para solicitudes, expone una vasta cantidad de información sobre las iniciativas en curso, además de las denegadas. Microsoft es uno de los solicitantes más activos.
Portapapeles compartido entre iPhone y Windows. Microsoft ha obtenido una victoria que beneficiará a los usuarios de su sistema operativo: Apple implementará una solución de portapapeles en Europa que permitirá copiar y pegar contenido automáticamente desde un iPhone a un PC con Windows, previa autorización del usuario. El listado de peticiones indica una fase tres y tres escenarios de uso específicos propuestos por Microsoft:
- Copiar texto u otro contenido compatible en el iPhone y pegarlo directamente en el PC con Windows, y viceversa.
- Realizar tareas de productividad habituales sin necesidad de poner una aplicación en primer plano o repetir acciones explícitas para iniciar cada transferencia.
- Disfrutar de la sincronización del portapapeles como una función ligera y continua, en lugar de depender de un proceso manual gestionado por una aplicación.
Inicialmente, Apple argumentó que la función del portapapeles universal no era viable ni adecuada como solución de interoperabilidad. No obstante, decidió avanzar y aceptar el desarrollo de una solución: los usuarios europeos con iPhone y Windows podrán copiar y pegar entre sus dispositivos sin requerir aplicaciones de terceros. Europa se anota un punto como héroe y, desde otra perspectiva, como villano.
Los plazos. Aunque el portapapeles compartido entre iPhone y Windows será una realidad, se requerirá paciencia. Apple ha indicado que la solución implica un "esfuerzo de ingeniería significativo" y ha fijado la novedad para las versiones de desarrollo de iOS que se lanzarán en otoño de 2027. Posteriormente, se incorporará a una versión estable, probablemente en el futuro iOS 28.