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Lun, Sep

Demanda millonaria contra Netflix por la pérdida de una película inédita de Nicolas Cage

Tecnologia
Netflix enfrenta una demanda de más de 105 millones de dólares tras la misteriosa desaparición de la copia maestra de 'Fortitude', una película protagonizada por Nicolas Cage. El film, que recrea la Operación Fortitude, fue entregado a la plataforma sin cifrar y se perdió de sus oficinas, generando un conflicto sobre la responsabilidad y el valor de su exclusividad.

Nicolas Cage, conocido por su ecléctica filmografía, que incluye roles como vampiro, ángel o versiones de sí mismo, ahora suma la particularidad de protagonizar una película que, técnicamente, ha desaparecido. El 15 de junio de 2026, un productor entregó en mano una copia maestra sin encriptar de la película 'Fortitude' en las oficinas de Netflix en Hollywood. Diez días después, la compañía reconoció que la copia había sido sustraída de una mesa. Como resultado, Netflix enfrenta una demanda de al menos 105 millones de dólares.

Simon Afram, productor y guionista suizo, invirtió más de 45 millones de dólares de su propio capital y siete años en el desarrollo de este proyecto. La película 'Fortitude' recrea la Operación Fortitude, una estrategia de engaño aliada que desvió la atención nazi del verdadero punto del desembarco de Normandía. Cage interpreta al espía Dusko Popov, acompañado por Ben Kingsley, Ron Perlman, Michael Sheen y Alice Eve. La cinta fue rodada en 35 milímetros para replicar la textura de la época y, hasta el momento de su desaparición, nadie fuera del equipo de producción la había visto.

Netflix descubrió el proyecto en diciembre de 2025, cuando la productora ejecutiva de la película contactó por correo con un gestor de la plataforma y adjuntó un tráiler promocional. En junio de 2026, el fundador de la consultora de tests de audiencias Screen Engine/ASI volvió a mencionar el proyecto a Sean Berney, director de cine original de Netflix, enfatizando que ni siquiera las agencias la habían visto y que los derechos mundiales seguían disponibles. Ese mismo día, Netflix mostró interés y solicitó una copia para revisarla el 16 de junio.

Las instrucciones de Netflix solicitaban que, si la copia llegaba codificada, las claves permanecieran abiertas desde la entrega hasta el final de ese día, para poder testear el contenido con suficiente margen. Daniel Haido, productor asociado de 'Fortitude', llevó el disco en persona el 15 de junio, advirtió verbalmente y por escrito que el archivo no estaba cifrado y pidió que se borrara después del pase.

Tras la entrega, Haido reclamó la devolución del disco en varias ocasiones: el 17, 18, 24 y 25 de junio. Netflix pospuso la recogida alegando el festivo del Día de la Liberación y no respondió a la solicitud de recuperarlo durante el fin de semana. El 25 de junio, después de una breve llamada telefónica en la que un empleado prometió una respuesta en menos de una hora, Haido volvió a escribir a la plataforma. Dos horas después, Berney finalmente contestó con un correo electrónico con el asunto "DCP robado". En el mensaje, Berney escribió: "Esto es una novedad para nosotros", y reconoció que varios discos habían desaparecido de los escritorios de la oficina esa misma semana. El directivo ofreció generar una nueva copia o reembolsar el coste del disco físico, gestos que, según los demandantes, no compensan la pérdida de una película inédita.

Netflix, por su parte, se desentiende de la responsabilidad, argumentando que la película se entregó sin las garantías de seguridad habituales en la industria. Además, la compañía sostiene que ha iniciado una investigación sobre el robo y se ha ofrecido a monitorear sitios donde se intercambian copias no autorizadas de archivos.

El argumento central de la demanda no se basa en el valor del disco físico, sino en la exclusividad de la obra. La productora afirma que las pruebas con público arrojaron resultados comparables a los de películas de espionaje histórico aclamadas como 'Argo' o 'El código Enigma', y se estimaban beneficios de unos 112,5 millones de dólares, aproximadamente 2,5 veces el presupuesto, basándose en esos resultados. Desde el robo, los productores han pausado la comercialización, debido a la reticencia a adquirir los derechos de una película que podría filtrarse a internet en cualquier momento.

La industria cinematográfica ha sufrido la pérdida de películas desde sus inicios, aunque el caso de 'Fortitude' es particularmente notable. Un estudio de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos indica que solo el 14% de las cerca de 11.000 películas mudas rodadas en el país entre 1912 y 1929 se conserva en su formato original, y un 70% se considera irremediablemente perdido, debido a la degradación del nitrato y a la destrucción de copias por parte de los estudios para evitar costes de almacenamiento. Sin embargo, el caso de 'Fortitude' difiere de estos problemas históricos.

Un antecedente más reciente y similar en detalles es el de 'Los mercenarios 3': tres semanas antes de su estreno en 2014, una copia filtrada circuló por redes de descarga. En aquel entonces, se atribuyó a esa filtración la responsabilidad de una recaudación muy por debajo de lo esperado, apoyándose en estudios que cifraban el impacto de las copias no autorizadas previas al estreno en aproximadamente una quinta parte de la recaudación potencial. Netflix, además, conoce de cerca este problema: en 2017 tuvo que lidiar con un grupo de hackers que filtró los primeros diez episodios de la quinta temporada de 'Orange is the New Black' tras un intento de extorsión fallido.