Mientras que algunos verán el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 desde tierra y otros en vuelos comerciales, Iberia ha fletado un vuelo especial con fines científicos. A bordo, astrofísicos del proyecto Shelios estudiarán la corona solar, un fenómeno clave para entender las tormentas solares. Este vuelo ofrecerá una vista privilegiada y limpia del evento, que será retransmitido en directo para el público.
Muchas personas presenciarán el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 desde tierra, mientras que un grupo selecto lo observará desde el aire. Entre estos últimos se encuentran los pasajeros que han adquirido un billete de 299 euros con Brussels Airlines, que operará un vuelo especial para ver el eclipse parcial entre Bélgica y Francia. Los científicos de la NASA también lo verán desde el aire, planeando ascender a un avión de alta velocidad para extender la duración de la totalidad. Ahora se ha confirmado que científicos que viajarán en un vuelo fletado por Iberia también tendrán el privilegio de observar el eclipse total directamente en el cielo de Palencia.
Iberia ha optado por un enfoque científico. A diferencia de Brussels Airlines, que ha organizado un vuelo comercial para un público dispuesto a pagar, la iniciativa de Iberia es de índole mucho más científica. A bordo del avión solo irán el comandante, el copiloto y algunos científicos del proyecto Shelios, liderado por el astrofísico Miquel Serra-Ricart. El vuelo, que llevará el código IB1473 en honor al año de nacimiento de Nicolás Copérnico, tiene como objetivo estudiar en profundidad la corona solar. Esta estructura, siempre presente pero visible únicamente durante los eclipses debido a que normalmente la oculta el brillo solar, es donde se originan, aceleran y observan en su fase inicial las estructuras magnéticas que dan lugar a las tormentas solares. Aunque estas suelen ser inofensivas, en ocasiones pueden interferir con las infraestructuras de telecomunicaciones terrestres, de ahí la importancia de su estudio.
Las ventajas de observar un eclipse solar desde el aire son significativas. Las personas que vean el eclipse desde tierra estarán pendientes de las predicciones meteorológicas, ya que una nube imprevista podría arruinar la experiencia. En contraste, el avión de Iberia volará a 10.000 metros de altitud, garantizando a los pasajeros una vista mucho más despejada del cielo. Este cielo limpio no solo permitirá una observación clara del eclipse, sino también del entorno, con la posible aparición de planetas como Venus y Mercurio.
Aunque no es un vuelo comercial, se ha considerado al público general. Por ello, Iberia retransmitirá el eclipse en directo a través de la conexión wifi de alta velocidad con tecnología Starlink, que la compañía está implementando progresivamente en su flota. Esta transmisión se realizará a través de las redes sociales de Iberia y representa una excelente opción para quienes deseen disfrutar del eclipse total pero no puedan desplazarse a la franja de totalidad.