06
Jue, Ago

Decathlon Colabora en el Desarrollo del Prototipo de Traje Intravehicular Europeo EuroSuit

Tecnologia
Decathlon, la reconocida cadena deportiva, está participando en un proyecto espacial europeo con la creación del EuroSuit, un prototipo de traje intravehicular. Este traje, diseñado para uso dentro de naves y hábitats espaciales, busca optimizar la comodidad, movilidad y facilidad de uso para los astronautas. Las pruebas iniciales con astronautas ya se están llevando a cabo en la Estación Espacial Internacional, marcando un avance significativo en la autonomía espacial europea.

Existen compañías cuya presencia en misiones espaciales es esperada, y otras que, a primera vista, parecen ajenas a este ámbito. Decathlon se enmarca claramente en el segundo grupo. La empresa se asocia con el deporte cotidiano, productos accesibles y soluciones prácticas para actividades como correr, nadar, pedalear o ir al monte. Sin embargo, su nombre ha emergido en un contexto mucho más exigente: un prototipo europeo que ya está siendo probado por astronautas.

Esta iniciativa no se limita a un proyecto teórico. La NASA ha documentado las actividades de la astronauta Sophie Adenot a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) relacionadas con el EuroSuit, un prototipo intravehicular europeo que se evalúa en condiciones de misión reales. La agencia estadounidense indicó que la astronauta de la ESA lo probó en el módulo Columbus para analizar su comodidad, movilidad y facilidad de uso. Aunque no es un informe final del consorcio, sí es una clara señal de que el proyecto ha sido testado en la ISS.

Hablar de “traje espacial” puede generar una imagen errónea. El EuroSuit no es, al menos en su fase actual, un traje diseñado para caminatas espaciales fuera de la ISS ni para reemplazar los equipos de actividad extravehicular. Es un prototipo intravehicular, una prenda concebida para ser utilizada dentro de una nave o un hábitat, especialmente durante fases críticas como el lanzamiento, el aterrizaje o una situación de emergencia. En este contexto, el desafío no solo radica en la protección, sino también en permitir al astronauta moverse con libertad, ajustarse el traje rápidamente y operar sin que la prenda se convierta en un obstáculo.

La distribución de roles ayuda a entender por qué Decathlon figura en esta historia sin que parezca una exageración. El CNES impulsó el desarrollo del EuroSuit mediante un contrato con un consorcio francés liderado por Spartan Space, que encabeza el proyecto desde el punto de vista técnico. La cadena deportiva contribuye con el diseño textil y ergonómico, área en la que su experiencia es relevante, mientras que MEDES aporta el conocimiento médico y fisiológico relacionado con el cuerpo humano en condiciones espaciales. Esta fórmula, por tanto, no sustituye a la industria espacial tradicional, sino que la complementa con competencias muy específicas.

Es en este punto donde el proyecto empieza a consolidarse. La NASA no ha presentado el EuroSuit como un producto terminado, pero ha registrado una campaña progresiva: primero una referencia a un traje intravehicular en fase de prototipo, luego una prueba ya identificada con su nombre y, posteriormente, una nueva actividad el 20 de julio. Esta continuidad sugiere un programa que avanza en condiciones de misión reales, aunque por el momento falta la parte más visible: no se han publicado imágenes de estas pruebas en la ISS.

Dado que Decathlon forma parte del proyecto, surge una pregunta lógica: ¿qué hace exactamente una cadena deportiva en el desarrollo de un traje espacial europeo? Su contribución no consiste en reemplazar a los especialistas aeroespaciales, sino en un ámbito mucho más familiar para quienes usan ropa técnica: tejidos, ajuste al cuerpo, libertad de movimiento y ergonomía. En un traje intravehicular, estos aspectos cambian de escala, pero no de naturaleza. Si un astronauta necesita ponérselo rápidamente y operar dentro de una nave, la prenda no puede ser un problema adicional.

La fase de prueba no concluye con una sesión en la estación. El plan ahora contempla la continuación de las pruebas en tierra programadas para 2026-2027 y la alimentación del desarrollo de una futura versión operativa. Hasta entonces, el EuroSuit seguirá siendo un prototipo, no una solución definitiva. No obstante, lo que ya se ha observado es suficiente para comprender la relevancia de esta historia: Europa está explorando una pieza muy específica de autonomía espacial y, en este proceso, la frontera entre la ropa técnica que usamos en la Tierra y la ingeniería orbital parece un poco menos distante.