06
Jue, Ago

Sociedad Dominicana de Neurología: Suplementos de Aminoácidos y Vitaminas B No Son Tratamiento Generalizado para el Autismo

Nacionales
La Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía ha aclarado que los suplementos de aminoácidos y vitaminas del complejo B no deben ser un tratamiento universal para el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Estos solo se recomiendan tras una evaluación médica rigurosa y para pacientes con condiciones clínicas específicas. La postura surge tras la presentación de un protocolo alternativo y subraya la importancia de la evidencia científica en el manejo del TEA.

La Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía declaró que la administración de aminoácidos y vitaminas del complejo B a individuos con trastorno del espectro autista (TEA) no debe aplicarse de forma indiscriminada. Subrayaron que estos complementos solo son aconsejables después de un análisis médico y en pacientes con circunstancias clínicas particulares. Este comunicado surge después de que el protocolo diseñado por José Ernesto Fadul fuera presentado a Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, durante una reunión en Washington, donde estuvieron presentes la embajadora estadounidense en República Dominicana, Leah Francis Campos, la vicepresidenta Raquel Peña y el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah.

La entidad informó que revisó la literatura científica existente sobre el empleo de aminoácidos y vitaminas del complejo B en personas con trastorno del espectro autista (TEA). Su conclusión es que, si bien estos componentes participan en funciones como la neurotransmisión, el metabolismo cerebral y la regulación epigenética, la evidencia actual no respalda su uso de manera generalizada.

El documento, remitido al medio Acento, explica que algunos pacientes con TEA pueden experimentar alteraciones como carencias nutricionales, estrés oxidativo, desórdenes del ciclo de metilación, disfunción mitocondrial o desequilibrios en neurotransmisores. Sin embargo, especifica que estas situaciones no son comunes a todas las personas diagnosticadas, por lo cual la suplementación debe basarse en una valoración clínica y bioquímica individualizada.

El gremio sostiene que las vitaminas del complejo B y los aminoácidos solo podrían ser considerados cuando existan pruebas objetivas de dichas alteraciones. En el caso de la vitamina B12, indica que las investigaciones han estudiado posibles efectos sobre la microbiota intestinal, la generación de neurotransmisores y la mielinización neuronal, aunque los resultados obtenidos hasta ahora son inconsistentes y no justifican recomendarla como un tratamiento de uso habitual para el TEA.

Respecto a los aminoácidos, señala que ciertos estudios han detectado alteraciones en determinados pacientes, pero enfatiza que la evidencia sobre los beneficios de su suplementación sigue siendo restringida y variada. La institución también recalca que estos suplementos no reemplazan las terapias tradicionales para el trastorno del espectro autista, como las intervenciones conductuales, educativas y multidisciplinarias. Además, advierte que su uso sin criterio puede generar expectativas sin fundamento científico, así como propiciar tratamientos sin una evaluación médica especializada.

Asimismo, recuerda que esta postura concuerda con la Ley 34-23, que establece un modelo de atención integral e interdisciplinario para las personas con TEA. La normativa asigna al Ministerio de Salud Pública la creación de protocolos de investigación, detección temprana y diagnóstico basados en evidencia científica, mientras que el Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis) coordina las políticas públicas dirigidas a esta población. La legislación, además, no reconoce un tratamiento o protocolo terapéutico específico para el trastorno.

El pronunciamiento se produce en medio del debate surgido tras la presentación del protocolo del médico dominicano José Ernesto Fadul al secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr. Hasta el momento, la principal conclusión comunicada después de ese encuentro ha sido la sugerencia de someter la propuesta a estudios científicos antes de emitir juicios sobre su efectividad. En ese contexto, la sociedad médica reiteró que los aminoácidos y las vitaminas del complejo B pueden tener un rol en situaciones clínicas específicas, pero insistió en que la evidencia disponible no respalda su aplicación como tratamiento general para todas las personas con trastorno del espectro autista.