Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementaron una nueva normativa que les permite denegar solicitudes migratorias incompletas sin requerir previamente documentación adicional. Esta política, activa desde el 5 de agosto de 2026, busca optimizar los procesos y exige a los solicitantes presentar expedientes completos desde el inicio. Aunque los oficiales aún pueden pedir más pruebas, ya no es un requisito antes de una decisión desfavorable.
Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ahora tienen la potestad de rechazar directamente solicitudes, peticiones y otros trámites de beneficios migratorios que lleguen sin la información completa, sin la necesidad de emitir previamente una Solicitud de Evidencia (RFE) o una Notificación de Intención de Denegación (NOID). Esta nueva directriz entró en vigor el 5 de agosto de 2026 y aplica tanto a los casos ya en proceso como a los que se presenten a partir de esa fecha, a menos que una regulación específica determine un procedimiento distinto. Es importante señalar que esta modificación no implica la denegación automática de todos los expedientes incompletos. Los funcionarios conservan la facultad de requerir documentos adicionales, pero ya no están obligados a brindar esa oportunidad antes de emitir una resolución negativa.
USCIS podrá negar un expediente de forma inmediata si faltan pruebas iniciales exigidas por la legislación, los reglamentos o las instrucciones del formulario, o si la solicitud carece de un fundamento legal que permita su aprobación. Esta actualización se formalizó en la alerta de política PA-2026-05, la cual modifica el Manual de Políticas de USCIS y reafirma el principio de que la responsabilidad de demostrar la elegibilidad recae enteramente en el solicitante o peticionario a lo largo de todo el proceso. La agencia argumentó que las instrucciones de sus formularios detallan la evidencia inicial necesaria para cada beneficio, por lo que los interesados deben presentar desde el principio un expediente completo y debidamente respaldado.
La medida revierte una guía vigente desde 2021 que desaconsejaba a los oficiales rechazar ciertos casos sin antes emitir una RFE o una NOID cuando la documentación entregada no permitía verificar la elegibilidad. Según USCIS, este ajuste tiene como objetivo reducir la presentación de solicitudes sin fundamento, provisionales o sustancialmente incompletas, las cuales supuestamente consumían recursos y demoraban la revisión de otros expedientes. La actualización también clarifica que se debe entregar evidencia primaria siempre que esté disponible. Si no es posible obtenerla, el solicitante deberá explicar su ausencia y presentar pruebas secundarias o declaraciones juradas que cumplan con los requisitos establecidos por la agencia.
Cuando USCIS decida emitir un requerimiento, el plazo máximo para responder una RFE seguirá siendo de 12 semanas, mientras que una NOID tendrá un límite de 30 días. No obstante, los oficiales podrán establecer periodos más cortos según las particularidades de cada caso. La agencia también eliminó la práctica de otorgar 14 días adicionales para responder notificaciones enviadas a personas que se encuentran fuera de Estados Unidos. En esos escenarios, las normas solo contemplan tres días adicionales si el aviso se envía por correo postal. Ante este cambio, quienes planeen iniciar un trámite deben revisar meticulosamente la versión actual del formulario, sus instrucciones y la documentación obligatoria. La nueva política disminuye la posibilidad de complementar posteriormente un expediente que haya sido presentado con pruebas insuficientes.