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Mié, Ago

Megavertedero de ropa en el desierto de Atacama, Chile, visible desde el espacio

Tecnologia
Una impactante imagen satelital de Skyfi ha revelado la magnitud del megavertedero de ropa desechada en el desierto de Atacama, Chile. Este mosaico multicolor de prendas es una clara evidencia de los problemas ambientales generados por el consumo desmedido de la moda rápida y el descarte de vestimenta, un fenómeno que ya es perceptible incluso desde el espacio. La situación subraya la urgencia de abordar el impacto de la industria textil en el planeta.

La empresa Skyfi ha confirmado la relevancia de una imagen al captar una fotografía satelital en el desierto de Atacama, Chile. Lo sorprendente de la imagen es que, más allá de la esperada extensión de tierras áridas, la sonda ha revelado un mosaico multicolor. Este hallazgo delata la existencia de un megavertedero de ropa desechada que ha estado creciendo en la zona durante años, sirviendo como un recordatorio de que los excesos de la moda rápida y el consumo acelerado están generando problemas visibles incluso desde el espacio.

La presencia de esta montaña de desechos textiles no es un secreto. Previamente se había documentado cómo Atacama se estaba transformando en un vertedero de ropa, una prueba a gran escala de los efectos de una industria de la moda vertiginosa y un consumismo desenfrenado. La novedad radica en que esta acumulación de basura es tan considerable que puede ser distinguida mediante un satélite.

Skyfi, una compañía de Texas que proporciona imágenes satelitales de alta resolución bajo demanda a través de su aplicación Earth Observation, ha difundido la imagen. Tras identificar las coordenadas del vertedero de Atacama mediante su canal de Discord, los técnicos de Skyfi lo localizaron y fotografiaron con un satélite, obteniendo una imagen de muy alta resolución (VHR). La empresa explica que el resultado "muestra lo grande que es la pila en comparación con la ciudad [situada] en la parte inferior de la imagen". Este retrato evidencia un avance significativo respecto a las imágenes que ofrece Google Earth del mismo punto, donde la zona aparece señalada como "Giant Pile of Unsold Clothing", no muy lejos al norte de Alto Hospicio.

El problema fue detallado por la agencia AFP en 2021: anualmente, 59.000 toneladas de ropa "rebotada" de mercados extranjeros desembarcan en el puerto de Iquique, en Alto Hospicio, al norte de Chile. Gran parte de esta ropa, fabricada en China o Bangladesh, transita por Europa, Asia o Estados Unidos antes de llegar a Chile. El país recibe prendas de segunda mano y otras que ni siquiera han sido vendidas. AFP señala que una porción de esta mercancía termina en manos de comerciantes en Santiago de Chile, mientras que otra es introducida de contrabando en otros países de América Latina. Sin embargo, una considerable cantidad de ropa, aproximadamente 39.000 toneladas, se deposita en vertederos del desierto.

National Geographic describió un ciclo similar: en Iquique, las prendas se clasifican por calidad para su posterior exportación a Panamá, República Dominicana, Asia, África o incluso Estados Unidos. El resto se distribuye en tiendas, mercadillos o el mercado al aire libre de La Quebradilla. Si no encuentra comprador, se abandona en el desierto.

Alex Carreño, exempleado del área de importación del puerto, comentó a AFP que "esta ropa llega de todas partes del mundo". Cálculos replicados por la BBC indican que más de la mitad de las 59.000 toneladas de ropa que ingresan al país terminan en vertederos ilegales. National Geographic mencionó que en 2022, Iquique, donde los operadores gozan de condiciones fiscales favorables, recibió un flujo considerable de mercancías.

Estas prendas no son solo descartes o productos no deseados; representan un enorme desafío medioambiental y para la gestión de residuos. Franklin Zepeda, fundador de EcoFibra, una empresa que fabrica paneles aislantes con prendas, explica: "La ropa no es biodegradable y contiene productos químicos, por lo que no es aceptada en los rellenos sanitarios municipales". Cuando las autoridades chilenas examinaron la problemática, descubrieron que, además de desechos textiles, cerca de Alto Hospicio se habían abandonado otros residuos como "llantas, repuestos de vehículos y electrónicos". La situación en la región es tan alarmante que no solo es visible desde el espacio, sino que también ha generado quejas formales, como una demanda que critica las "conductas negligentes" y ha impulsado a las autoridades a tomar medidas.

Este problema no es exclusivo de Atacama. En las afueras de la capital de Ghana, también se ha formado un vertedero considerable, alimentado principalmente por residuos textiles. La problemática de la moda rápida, la moda de bajo costo y el consumo excesivo y desmedido de prendas es tan grave que, hace años, técnicos de las Naciones Unidas ya alertaron que sus consecuencias trascienden el mercado: "La moda es una emergencia ambiental y social".

Según estimaciones de la ONU en 2018, la industria textil es uno de los principales contribuyentes a la contaminación plástica en los océanos y su impacto es contundente. Aunque solo el 3% de las tierras cultivables del mundo se dedican al algodón, por ejemplo, esta industria es responsable del 24% de los insecticidas y cerca del 11% de los pesticidas. Otros datos para la reflexión: entre 2000 y 2014, la producción de ropa se duplicó. En 2018, la ONU identificó que el consumidor promedio compraba un 60% más que 15 años antes, pero conservaba sus prendas la mitad de tiempo. Ahora, además de los datos, tenemos imágenes que lo confirman.