La principal asociación de periódicos franceses, APIG, ha presentado una demanda ante la Autoridad de la Competencia contra Google. La acción legal surge por el lanzamiento de herramientas de inteligencia artificial que generan resúmenes de prensa, lo cual consideran una práctica desleal. Acusan a Google de no buscar autorización ni ofrecer compensación por el uso de sus contenidos, contraviniendo la legislación francesa vigente.
La Alianza de Prensa de Información General (APIG), la federación más grande de periódicos en Francia, ha llevado a Google ante la Autoridad de la Competencia. La denuncia se centra en la implementación de las herramientas de inteligencia artificial que el gigante tecnológico utiliza para crear resúmenes de artículos periodísticos. En un comunicado oficial, esta organización, que representa a cerca de 300 publicaciones nacionales, calificó de injusto el lanzamiento de AI Overviews y AI Mode por parte de la empresa estadounidense, argumentando que se realizó “antes de iniciar negociaciones”, lo que los dejó “ante una situación irreversible”.
Acusan a Google de negarse a compartir las ganancias generadas por estas dos funcionalidades, lo cual, según ellos, infringe la ley francesa de 2019. Esta normativa, que incorpora una directriz europea, “condiciona el empleo de material periodístico a una autorización previa y a una retribución económica”.
Pérdida del tráfico digital
Las nuevas funcionalidades, introducidas en Francia el 22 de julio después de haber sido lanzadas en otras naciones, permiten a los usuarios interactuar con un sistema de IA al buscar información. Estas herramientas solo muestran los enlaces a los periódicos en la sección inferior de la página, lo que podría provocar una significativa disminución en el tráfico web. Diversos organismos franceses, mencionados en el comunicado, señalan que en los países donde estas herramientas ya operan, la reducción del tráfico se ha estimado entre un 33 y un 38 por ciento. Este riesgo amenaza a un sector ya fuertemente afectado en Francia por la disminución de los ingresos publicitarios, lo que ha llevado a recortes de personal.
La implementación de estas herramientas, además, se produce antes del inicio de las conversaciones a las que Google estaba legalmente obligado, según indican los editores, lo que los ha impulsado a buscar la intervención de las entidades reguladoras.
Sanción a Google
La Autoridad de la Competencia ya había multado a la corporación estadounidense en 2020 por prácticas comerciales injustas y le había exigido negociar con los medios de comunicación. Dos años después, le impuso una sanción de 500 millones de euros (aproximadamente 577 millones de dólares) por incumplir dichos compromisos, lo que motivó a Google a establecer contactos y alcanzar un acuerdo para la compensación de sus contenidos, válido hasta el año 2027.