Expertos en política señalan que el presidente Luis Abinader y el PRM se han visto favorecidos por una oposición política poco enérgica en República Dominicana desde 2020. Atribuyen esta situación tanto a la pasividad opositora como a las políticas de asistencia social del gobierno. A pesar de la actual percepción positiva, advierten que los desafíos pendientes podrían dar a la oposición una nueva oportunidad en los dos años previos a las próximas elecciones.
El presidente Luis Abinader celebrará su sexto año como líder de la nación, con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FP) como las principales agrupaciones opositoras, una coyuntura similar a la de su reelección. Durante este período, tanto el mandatario como el Partido Revolucionario Moderno (PRM) han avanzado sin mayor resistencia por parte de la oposición política en la República Dominicana, según la opinión de politólogos consultados por N Digital. Ellos sugieren que tanto la poca actividad opositora como la estrategia de asistencia social del Gobierno han logrado silenciar a la oposición desde el año 2020. Los expertos en el ámbito político indican que aún queda un largo camino para que la oposición se fortalezca en el país, restando dos años para las elecciones presidenciales, congresuales y municipales en la nación caribeña.
Para el politólogo Hidian Medina, la administración de Abinader ha logrado mantener una alta aprobación entre amplios segmentos de la población, en parte debido al efecto de sus políticas de apoyo social y programas asistenciales, lo cual, en su criterio, ha dificultado que la oposición construya un mensaje que resuene con los ciudadanos. Medina sostuvo que existe una disparidad entre la visión de la ciudadanía sobre la gestión gubernamental y la valoración que hacen los involucrados en la política. Explicó que el Gobierno ha expandido los programas sociales y que, según datos de organismos internacionales como la FAO, se ha registrado una disminución del hambre, elementos que contribuyen a una percepción positiva de la gestión. En su opinión, esta situación ha dejado a la oposición con escaso margen para criticar al Gobierno, ya que no encuentra un sector amplio de la población dispuesto a respaldar sus cuestionamientos.
“El Gobierno ha dejado a la oposición sin argumento”, afirmó Medina, al considerar que la combinación de políticas de asistencia y una fuerte presencia mediática dificulta que los problemas de mayor envergadura puedan convertirse en asuntos capaces de movilizar a la ciudadanía. No obstante, el politólogo planteó que este escenario podría transformarse en los años venideros si empiezan a acumularse problemas sin resolver en áreas como la salud, la educación y la infraestructura, lo que permitiría a la oposición elaborar una narrativa más eficaz contra el oficialismo. Medina consideró además que los partidos de oposición podrían sacar provecho de ese escenario si logran establecer una alianza estratégica con miras a los próximos procesos electorales.
Una oposición “muy cautelosa”
Por su parte, el politólogo José Bello fue más crítico al evaluar el desempeño de los partidos opositores. Consideró que su función ha sido “muy cautelosa” y que, en ciertos momentos, han terminado actuando más como colaboradores del Gobierno que como una verdadera fuerza de contrapeso. “El rol de la oposición ha sido muy discreto, ha sido más bien el de colaboradores del Gobierno de Luis Abinader”, afirmó Bello. En su opinión, los partidos han concentrado gran parte de sus energías en resolver conflictos y asuntos relacionados con sus propias cúpulas, en lugar de enfocarse en las principales preocupaciones de la población.
Bello relacionó esta situación con los elevados niveles de abstención electoral registrados en el país durante las últimas dos décadas. Señaló que una porción considerable de la ciudadanía ha perdido la confianza en los partidos políticos, hasta el punto de que más de la mitad del electorado no participa en ciertos procesos electorales. El politólogo también cuestionó el financiamiento público que reciben las organizaciones políticas y propuso como una medida necesaria la eliminación del subsidio estatal a los partidos políticos. El próximo 16 de agosto, el gobierno del presidente Luis Abinader cumplirá seis años, con los partidos opositores, como el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FP), llevando a cabo actividades de posicionamiento para sus aspirantes a la presidencia.