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Jue, Oct

La Rentabilidad de la Investigación Científica: El CERN Proyecta Beneficios Superiores al Costo del HL-LHC

Tecnologia
Invertir en ciencia no solo genera conocimiento, sino también un considerable retorno económico. El CERN, reconocido por su investigación de vanguardia, estima que su futuro acelerador de partículas, el Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad (HL-LHC), generará beneficios socioeconómicos que duplicarán su costo, sin siquiera considerar el valor de los descubrimientos científicos. Este análisis subraya la importancia de la inversión pública en investigación.

La inversión en investigación científica es una estrategia rentable. En una conversación de 2019, Javier Santaolalla, físico y divulgador científico que participó en el descubrimiento del bosón de Higgs, explicó que "el CERN desarrolla tecnologías que luego se aplican en la industria. De hecho, uno de sus pilares básicos es la transferencia tecnológica, que consiste en buscar aplicaciones para aquello que investiga. Las patentes que se desarrollan en el CERN son abiertas". Además, Santaolalla señaló que "cuando se realiza cualquier tipo de trabajo, el CERN contrata a empresas de los países que lo financian. El dinero que España invierte en este centro lo recupera a través de contratos con la industria. Al final, cuando haces todo el cálculo, hay un retorno de la inversión del 300%. Y además hay otra cosa que se cuenta muy poco, y que para mí es muy importante: lo que aporta a las personas. En el CERN se genera conocimiento, y el conocimiento nutre nuestra curiosidad".

La discusión sobre si realmente merece la pena dedicar una parte del gasto público a la investigación científica ha estado presente durante décadas. Las organizaciones científicas que reciben fondos públicos justifican el uso de ese dinero, pero el CERN ha ido un paso más allá: ha estimado que el Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad (HL-LHC), el acelerador de partículas que está desarrollando actualmente, generará para la sociedad unos beneficios cercanos al doble de su coste, incluso sin contabilizar el valor de los posibles descubrimientos científicos.

Si el plan del CERN se mantiene según lo previsto, el HL-LHC estará operativo a finales de esta década, en 2030. Este acelerador permitirá que los haces de partículas se crucen hasta 40 millones de veces por segundo. En los detectores ATLAS y CMS, cada uno de esos cruces podrá producir entre 140 y 200 colisiones. La cantidad de información generada será tan vasta que, como explicó el físico español Santiago Folgueras en diciembre de 2023, será necesario implementar un sistema capaz de analizar los datos en tiempo real y tomar decisiones sobre las colisiones producidas.

Este es, precisamente, el propósito del HL-LHC: incrementar drásticamente el número de colisiones en comparación con las producidas en las anteriores iteraciones del LHC. La luminosidad mide cuántas potenciales colisiones de partículas se producen por unidad de superficie y tiempo. Se mide en femtobarns inversos, donde cada uno equivale a 100 billones de colisiones entre protones. Es importante destacar que estas mejoras que los técnicos del CERN están implementando en el LHC responden a la necesidad de encontrar fisuras en el Modelo Estándar con el fin de ampliar nuestra comprensión del mundo de las partículas. Algunas de las preguntas que los físicos del CERN esperan responder con la ayuda del HL-LHC son qué es y qué propiedades tiene la materia oscura, por qué los neutrinos poseen masa y por qué no existe antimateria en el universo. Sin duda, son preguntas fascinantes.

Para calcular el impacto económico del HL-LHC, los investigadores del CERN han comparado dos escenarios. El primero contempla que el LHC recibirá las mejoras previstas, y el segundo que continúa funcionando con su configuración actual hasta 2030. Su análisis contabiliza los costes y beneficios atribuibles a este proyecto. El dato más impactante es que, después de ejecutar 50.000 simulaciones, el 94% de ellas arrojó un balance positivo para la sociedad. Curiosamente, la principal fuente de beneficios socioeconómicos será la formación de estudiantes y jóvenes investigadores que participan en el desarrollo del acelerador y sus experimentos.