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Jue, Oct

Walmart Adopta Agentes de IA para Compras, Mientras Amazon los Restringe

Tecnologia
Los agentes de inteligencia artificial, programas capaces de ejecutar tareas de varios pasos, enfrentan un dilema: la aceptación por parte de los minoristas. Mientras Amazon ha optado por restringir su acceso, Walmart ha decidido integrarlos, permitiendo que operen en nombre de los usuarios en sus plataformas. Esta decisión marca un contraste significativo en la estrategia de las grandes cadenas comerciales frente a la creciente influencia de la IA en el comercio electrónico.

Nos adaptaremos a la presencia de los agentes de IA. Estos programas, a diferencia de simples respondedores de preguntas, están diseñados para ejecutar secuencias de tareas, como buscar productos, comparar precios y finalizar compras. Sin embargo, su principal desafío ya no es técnico, sino la decisión de los comercios sobre si permitirán su operación. Amazon ha manifestado su negativa, mientras que Walmart ha optado por la aceptación, aunque bajo sus propias condiciones.

El CEO de Walmart, durante un evento en San Francisco, delineó la estrategia para la operación de agentes en nombre de los usuarios, tanto en Walmart como en Sam's Club. Los puntos clave son:

Agent Gateway: Se trata de un servidor que utiliza el protocolo Model Context de Anthropic, permitiendo a un agente conectarse con datos y herramientas externas. Este sistema facilita que agentes aprobados exploren el inventario en línea y realicen compras para los usuarios. Esta función ya se ha lanzado en fase beta para empresas y desarrolladores.

Agent Profiles: Disponible el próximo mes, esta función permitirá a los clientes activar sus agentes y vincularlos a sus cuentas de Walmart. Una vez activados, los usuarios deberán establecer controles y preferencias, como límites de gasto. Además, los perfiles de agente podrán ser eliminados en cualquier momento por el cliente.

Estas funcionalidades estarán disponibles para todos los titulares de cuentas de Walmart, pero los agentes tendrán limitaciones. Supuestamente, no podrán exceder las directrices del usuario ni acceder a información sensible, solo recopilar lo estrictamente necesario para sus tareas. Además, un aspecto potencialmente preocupante es que Walmart permitirá la devolución de productos adquiridos por un agente 'descontrolado'. Los agentes que infrinjan estas normas serán bloqueados, y solo aquellos autorizados podrán efectuar compras. Otro aspecto relevante de Gateway es que permite a agentes de plataformas como ChatGPT, Gemini o Muse, así como a otros agentes autorizados, conectarse directamente a los sistemas de la compañía. Sin embargo, los precios que visualizan son idénticos a los que vería un comprador humano, lo cual es fundamental para evitar tratos preferenciales que podrían impulsar la adopción de la tecnología.

En contraste, Walmart integra estos agentes externos a su asistente de compra existente (Sparky), mientras que su principal competidor, Amazon, adopta una postura opuesta. Después del lanzamiento de Muse por Meta a principios de septiembre, Amazon emitió un aviso detallando que el acceso no autorizado de un agente de IA constituiría una violación de sus condiciones de uso. Amazon identificó específicamente a Muse, declarando que no había autorizado al agente de Meta a acceder a cuentas de clientes, extraer datos o procesar transacciones. Según Implicator, Amazon añadió que Meta no les notificó y que el agente no se identifica durante la navegación. Esta no es la primera vez que Amazon restringe a agentes, habiendo limitado previamente a los de Google y OpenAI, e incluso demandado a Perplexity por su navegador Comet.

Existe otra perspectiva interesante: si un agente comete un error y realiza compras no autorizadas en Amazon, la empresa que asume el proceso y el coste de las devoluciones es Amazon, no la compañía responsable del agente. Además, un agente no realiza compras impulsivas, a diferencia de un humano, lo que podría representar una pérdida de ingresos para tiendas como Amazon. Por otro lado, es lógico que quieran promover sus propios agentes y asistentes. Varias razones subyacen a esto. En primer lugar, las grandes corporaciones no desean ceder la relación con el cliente a un agente externo. En segundo lugar, algunas de las empresas que poseen chips de IA, servidores, modelos e infraestructura, también gestionan las mayores tiendas del mundo. Alibaba y Amazon son ejemplos claros, y si están desarrollando agentes, es comprensible que deseen que sus propios sistemas operen en sus plataformas. El problema para el usuario radica en que, sin un estándar unificado, nos dirigimos hacia un futuro donde, en lugar de un único agente gestionando todo el ecosistema digital, podríamos necesitar un agente distinto para cada tienda, ya que cada una querrá el suyo o, en su defecto, podría vetar a algunos y permitir a otros.

El modelo de negocio de empresas como Instinct, por ejemplo, depende del acceso que le proporcionen las compañías externas. Recientemente, el jefe del laboratorio de inteligencia artificial de Meta indicó que la directora financiera de la compañía enfatizó la necesidad de que Muse tuviera éxito. ¿Por qué este interés en el funcionamiento de los agentes? Meta ha revelado una de las claves de monetización de Muse. Estiman que cuenta con 10 millones de usuarios, y uno de sus planes de monetización consiste en retener un porcentaje del valor del artículo comprado por el cliente. Esto operaría como un sistema de afiliación: el cliente no pagaría más, pero Meta obtendría una comisión por cada compra que sus agentes realizaran en plataformas como Amazon. Sin un acuerdo con Meta, Amazon no recibiría ningún beneficio económico de estas transacciones.