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Sáb, Oct

Descubren en Alaska un Campamento de 13.800 Años que Conecta Asia y América a Través de la Antigua Beringia

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Arqueólogos han revelado el hallazgo de un campamento de hace 13.800 años en Alaska, denominado Shég’ Xdaltth’í’, que proporciona valiosa información sobre los primeros pobladores de Beringia. Este sitio arqueológico, ocupado en varias ocasiones, ofrece claves sobre la conexión entre Asia y América, desvelando herramientas y modos de vida que desafían las teorías previas sobre la antigüedad de las culturas en Norteamérica.

El mapa mundi de hace 35.000 años presentaba una configuración diferente a la actual. Un ejemplo notable era Beringia, un vasto territorio que funcionaba como puente terrestre entre Siberia y Alaska, conectando así Asia y América a través de lo que hoy es el mar de Bering. Este puente natural se sumergió hace aproximadamente 12.000 años, pero dejó vestigios de su existencia, incluyendo evidencias de los humanos que lo habitaron. Uno de estos indicios es un campamento base de hace 13.800 años localizado en Alaska, a orillas del río Tanana.

Tras más de una década de excavaciones, la arqueóloga Kelly Graf y su equipo han hecho públicos sus descubrimientos en el interior de Alaska. Específicamente, los hallazgos provienen del campamento Shég’ Xdaltth’í’, una expresión en lengua athabasca que se traduce como "ellos estaban allí". Este sitio fue ocupado en tres periodos distintos: hace 13.800, 13.000 y 12.700 años, y a lo largo de estas ocupaciones ha revelado más de 80.000 piezas.

Entre los artefactos encontrados se destaca un yunque de piedra rodeado de huesos de bisonte machacados, un horno de tierra de grandes dimensiones y unas puntas de piedra con forma de rombo, un tipo de herramienta nunca antes vista en otros yacimientos de Alaska, pero sí presente en el lado ruso. Esto sugiere una conexión directa con el otro extremo del puente de Beringia.

La importancia de este descubrimiento radica en que Beringia es un elemento crucial para comprender la historia y evolución del continente americano. Sin embargo, nuestro conocimiento sobre su existencia es limitado debido a la escasez de yacimientos arqueológicos. De hecho, los pocos sitios encontrados se concentran en un área reducida, de un tamaño ligeramente superior al estado de Maryland, según explica una nota de la Universidad de Kansas.

No obstante, Shég’ Xdaltth’í’ representa un hallazgo excepcional: se encuentra en un excelente estado de conservación, con presencia de viviendas, hornos y herramientas, lo que posibilita un estudio detallado de la vida cotidiana en aquella época. Adicionalmente, el equipo de investigación subraya que los pobladores de este campamento compartían rasgos culturales con grupos del sur de Norteamérica, como el uso de ocre rojo y proyectiles de marfil. Esto sugiere la existencia de un modo de vida común previo al desarrollo de la cultura Clovis.

Durante gran parte del siglo XX, se creyó que la cultura Clovis (fechada entre el 11.250 y el 10.600 a.C.) era la más antigua de los grupos indígenas del norte de América. Sin embargo, las investigaciones actuales han desmentido esta hipótesis: el yacimiento de Cooper’s Ferry en Idaho, por ejemplo, documenta la presencia de pobladores desde hace entre 16.560 y 15.280 años. Shég’ Xdaltth’í’ es incluso unos ocho siglos más antiguo que Clovis.

La genética también aporta pruebas significativas: según la Universidad de Cambridge, el análisis de ADN de dos bebés de hace aproximadamente 11.500 años, encontrados en Alaska, reveló la existencia de los "Antiguos Beringios", un linaje nativo americano que se separó tempranamente del resto.

Como detalla Kelly Graf en el comunicado de la Universidad de Kansas, el yunque fue hallado dentro de una vivienda, rodeado de huesos de bisonte fragmentados y de martillos de cuarzo y cuarcita. La interpretación es que los huesos eran rotos para extraer la médula y, presumiblemente, obtener grasa. Estas actividades se realizaban junto a un horno de tierra de considerable tamaño. Los restos también incluyen una vivienda oval con su hogar, un colgante de asta, posibles pigmentos de ocre rojo y la mandíbula de un cánido, lo que podría indicar la presencia de perros.