24
Sáb, Oct

Cucarachas Cyborg: La Visión de una Startup Alemana para Insectos Espía Controlados por IA y sus Desafíos Científicos

Tecnologia
Una empresa alemana está desarrollando cucarachas cyborg equipadas con mochilas sensorizadas y controladas por inteligencia artificial para misiones de defensa y seguridad. Aunque la compañía promete una capacidad de infiltración sin precedentes, la comunidad científica plantea dudas significativas sobre la viabilidad a largo plazo de esta tecnología debido a limitaciones biológicas, como la habituación de los insectos a los estímulos eléctricos y el debate sobre su bienestar animal.

Para muchas personas, la sola idea de las cucarachas genera un gran rechazo, lo que las hace indeseables. Sin embargo, para una empresa alemana, estos insectos podrían convertirse en espías cyborgs de primer nivel. Con el fin de reclutarlos como agentes, han llegado al punto de equiparlos con mochilas en miniatura llenas de sensores y controladas por inteligencia artificial, permitiéndoles infiltrarse en cualquier lugar. No obstante, más allá de las impresionantes promesas comerciales sobre escuadrones de insectos espía, la ciencia expresa ciertas reservas.

La protagonista de esta iniciativa es SWARM Bioatctic, una startup fundada en 2024 que se autodefine como desarrolladora de sistemas biorrobóticos basados en insectos vivos, completamente controlables para operaciones críticas. En junio de 2025, la compañía anunció una ronda de inversión con la participación de fondos importantes, orientando su tecnología hacia la defensa, la seguridad nacional y la respuesta a desastres.

El CEO de la compañía, Stefan Wilhelm, ha explicado que sus biorrobots incorporan módulos de estimulación neural, sensores y sistemas de comunicación segura. Según se ha revelado, los neurocientíficos de la empresa colocan electrodos en las antenas de los insectos para estimular su capacidad natural de navegación.

La compañía asegura que este sistema no es doloroso para los animales y confirma que se está probando en el terreno junto a las fuerzas armadas alemanas. Aunque las cucarachas son el foco principal, la empresa no se limita a ellas y también explora la posibilidad de utilizar langostas o saltamontes.

Esta idea, que podría parecer revolucionaria en el ámbito de la defensa, en realidad se sustenta en una línea de investigación que lleva desarrollándose durante décadas. Por ejemplo, en el campo de la navegación grupal, un estudio demostró la capacidad de establecer un esquema de líder-seguidores, donde una cucaracha guía a otras 19 a través de terrenos desconocidos.

El desafío principal que se planteaba era la alimentación energética de todo el sistema. Sin embargo, la integración de una batería en una mochila impresa en 3D en el tórax podría generar hasta 17,2 mW de potencia sin comprometer la movilidad natural del insecto.

El gran obstáculo. La promesa de contar con espías autónomos pilotados por inteligencia artificial se topa con la barrera biológica de la habituación. Al ser un organismo vivo, el insecto deja de responder a los estímulos eléctricos repetidos con el paso del tiempo. Esto limita el control efectivo del animal a unos pocos minutos.

Algunos estudios altamente controlados han logrado extender este tiempo hasta las 3 horas, mientras que otros se mantienen en 47 minutos con control adaptativo. Por lo tanto, la idea de tener “espías autónomos” operando de forma continua e indefinida está aún muy lejos de lo que demuestra la literatura publicada en entornos controlados.

El bienestar animal. Como sucede siempre que se investiga con animales, asegurar que estos no sufran es primordial. Sin embargo, no está claro si las cucarachas pueden experimentar sufrimiento, ya que algunos estudios sugieren que sí lo sienten, mientras que otros creen que no pueden experimentar dolor de manera subjetiva.