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Dom, Oct

Antiguo Túmulo con Antenas en el Sáhara Occidental: Revelada su Data y Prácticas Funerarias

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Un equipo de arqueólogos ha logrado fechar un enigmático túmulo con antenas en el Sáhara Occidental, revelando que data de entre el 2467 y el 2150 a. C. Este hallazgo, en un yacimiento con una vasta concentración de arte rupestre, confirma la función funeraria de estas estructuras y aporta valiosa información sobre las prácticas de enterramiento en el Neolítico final de la región, un área históricamente difícil de investigar.

En una árida llanura de grava del norte del Sáhara Occidental, a una altitud de aproximadamente 600 metros, se encuentra un montículo ovalado de piedra del que se extienden dos hileras de losas hacia el este. Este lugar, tan seco e inhóspito que solo es visitado por pastores durante lluvias intensas, está situado junto al Wadi Lawash el Telli, en el límite oriental de Sluguilla Lawash. Este último es el yacimiento con la mayor concentración de arte rupestre prehistórico de la zona, albergando 1143 rocas grabadas.

Desde una perspectiva aérea, la estructura se asemeja a un objeto con antenas, de ahí que este monumento fúnebre sea conocido como "túmulo con antenas". Aunque ya se sospechaba su antigüedad, un equipo de profesionales de la arqueología ha logrado ahora establecer su fecha, situándolo entre el 2467 y el 2150 a. C.

Un equipo de la Universidad de Girona y del Ministerio de Cultura saharaui ha fechado este túmulo con antenas del Sáhara. La estructura fue excavada en abril de 2018, de forma parcial y deliberada, ya que solo se abrió la mitad del túmulo. En su interior se encontró una única persona, de entre 25 y 35 años. El cuerpo yacía boca arriba sobre el suelo natural, sin fosa, con la cabeza orientada al sur y las piernas flexionadas hacia el oeste. Llevaba un adorno compuesto por cuatro cuentas elaboradas con cáscara de huevo de avestruz.

Los análisis de datación iniciales basados en colágeno no tuvieron éxito. Por ello, en 2025 se empleó otra técnica utilizando bioapatita (la fracción mineral del hueso) en dos muestras, una de húmero y otra de fémur. El resultado confirmó una antigüedad de entre 4.100 y 4.400 años.

Hasta ahora, se asumía que estas estructuras tenían una función funeraria, pero esta hipótesis nunca se había demostrado ni se conocía su antigüedad. De hecho, el único otro ejemplar excavado en la región, en el uadi Tasua, no proporcionó material arqueológico. Gracias a este nuevo hallazgo, se sabe que son efectivamente tumbas y, además, pueden situarse cronológicamente dentro de la secuencia que Andoni Sáenz de Buruaga, de la Asociación Vasco-Saharaui de la Evolución cultural, ha establecido a partir de dataciones de radiocarbono en el sur de la región. Específicamente, se ubican al final de la primera fase monumental, durante el Neolítico final.

El Sáhara Occidental posee numerosos monumentos de piedra, pero su estudio ha sido complicado debido a la escasez de objetos, la mala conservación de los huesos y los conflictos bélicos. El primer monumento funerario de piedra en la región se excavó en 1902, sin hallar restos. Posteriormente, entre 1970 y 1974, la Universidad de La Laguna estudió 33 de ellos, pero no logró datarlos. La guerra de 1975 detuvo casi toda la investigación, hasta que el alto el fuego de 1991 a 2020 permitió el regreso de equipos europeos. Desde entonces, proyectos como el de la Universidad de East Anglia han excavado túmulos cónicos con esqueletos articulados y pocos objetos.

El monumento está construido con losas de caliza local apiladas, sin el uso de argamasa. A excepción de las losas de la cubierta, el resto de las piedras son de tamaño moderado (inferior a un metro), lo que lleva al equipo de investigación a creer que un grupo pequeño de personas pudo moverlas para construir la estructura en poco tiempo y sin herramientas especiales.

El montículo mide 12,5 por 10 metros y no supera los 3 metros de altura. Las antenas comienzan algo separadas, pero a lo largo de su extensión se van acercando sin llegar a tocarse. Están orientadas a 102° respecto al norte. Dado que solo se ha fechado una tumba y un esqueleto, no es posible establecer conclusiones definitivas. Se desconoce qué pueblo la construyó y por qué las antenas apuntan al este, aunque otro estudio sugiere que la orientación podría responder a consideraciones astronómicas.