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Lun, Oct

Ingeniero vietnamita construye una central hidroeléctrica casera para autoconsumo

Tecnologia
Un creador de contenido vietnamita, Chien-Tran, ha documentado la construcción de una microcentral hidroeléctrica de pasada cerca de su hogar. Esta ingeniosa instalación, que reproduce a pequeña escala el funcionamiento de una central comercial, es capaz de generar electricidad a 220 voltios. Su objetivo es reducir la dependencia de la red eléctrica y explorar el potencial de la energía microhidráulica para el autoconsumo.

Aprovechando el caudal de un arroyo cercano a su residencia, el creador de contenido vietnamita Chien-Tran, quien también es ingeniero, ha desarrollado una pequeña central hidroeléctrica de pasada. Según sus demostraciones, esta instalación genera electricidad a 220 voltios. Este logro ha sido meticulosamente documentado en su canal de YouTube, Mini Construction, donde comparte otros proyectos de construcción.

Esta microcentral hidroeléctrica, con la capacidad de alimentar pequeños dispositivos, emula a menor escala el principio operativo de una central hidroeléctrica convencional, como las que actualmente abastecen de electricidad a ciudades enteras. Para su construcción, Chien-Tran realizó un estudio del terreno próximo a un arroyo cercano a su hogar y siguió un proceso de ingeniería artesanal en varias etapas. Utilizó materiales como ladrillos y tuberías, además de una turbina y un generador.

Este ingeniero vietnamita inició la construcción levantando una infraestructura básica, que incluía varias paredes de ladrillo reforzado, diseñadas para contener y desviar el agua necesaria para alimentar la instalación. Posteriormente, procedió a la instalación de las tuberías que conducirían el agua a una caída vertical. Puso especial énfasis en calcular con precisión el desnivel disponible y el caudal del agua para maximizar el aprovechamiento de la energía potencial del líquido. Una vez en funcionamiento y con el agua en movimiento, la fuerza del agua impulsa una turbina que está conectada a un generador, el cual transforma este movimiento en electricidad. Sin embargo, la instalación no termina ahí: tras activar este mecanismo, el agua se reincorpora a su cauce natural sin sufrir ninguna alteración, según explica el creador.

Según algunas publicaciones, como Clarín, el propósito de Chien-Tran es disminuir su dependencia de la red eléctrica y contar con una fuente alternativa de electricidad ante posibles interrupciones del suministro. En sus videos de YouTube, se puede observar cómo su invención permite a Chien-Tran operar un ventilador o encender una bombilla, entre otros dispositivos electrónicos. Según el mismo medio, algunas instalaciones de baja potencia pueden alcanzar los 100 kilovatios (aunque esta cifra no se aplica necesariamente al proyecto de Chien-Tran) y, dependiendo de su potencia y de la demanda eléctrica, podrían suministrar energía a varias viviendas, con una producción máxima estimada de 13.200 kilovatios-hora (kWh) anuales, lo que equivale a unos 36 kWh diarios. No obstante, Clarín también advierte que otros medios que han cubierto la noticia, como El Español, han señalado que estas cifras son estimaciones y que no existen mediciones verificadas que certifiquen dicho rendimiento.

Aunque la instalación de Chien-Tran posee un carácter más artesanal que comercial, sirve como un ejemplo ilustrativo de las capacidades de la energía microhidráulica para el autoconsumo. A diferencia de la energía solar o eólica, que dependen de las horas de sol o de la intensidad del viento, estas instalaciones pueden generar electricidad de manera continua, siempre que haya un caudal de agua suficiente y un desnivel adecuado. Esto las convierte en una alternativa atractiva para viviendas ubicadas en zonas aisladas o rurales donde el acceso a la red eléctrica es limitado.

Este tipo de instalaciones no son ajenas en España. Según la web Energía Solar Aplicada, existen más de 1.200 minicentrales, generalmente de mayor escala y complejidad técnica que la construcción de Chien-Tran. Estas se encuentran distribuidas por todo el territorio español, con una concentración notable en Galicia, Asturias, Castilla y León y algunas áreas de los Pirineos. También en la Comunidad de Madrid, una pequeña central hidroeléctrica en el embalse de Valmayor, situado al noroeste de la región, contribuye a que la empresa local de suministro de agua reduzca su dependencia de los combustibles fósiles y evite, según datos publicados por la Comisión Europea, la emisión estimada de 627 toneladas de CO₂ al año.