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Jue, Oct

Detenido el creador de 'Blocus VLC' mientras la policía busca frenar la movilización digital y sus altercados

Tecnologia
El movimiento 'Blocus', que utiliza las redes sociales para convocar movilizaciones, está experimentando un notable crecimiento y ya ha generado las primeras detenciones. Recientemente, un joven de 17 años fue arrestado en Valencia, acusado de instigar saqueos para el 31 de octubre a través de 'Blocus VLC'. Este fenómeno, que ha provocado altercados en Barcelona, exige un análisis de su rastro digital, mientras las autoridades buscan paralizar su red de difusión de contenidos virales para evitar que se traduzcan en violencia real.

Blocus, el movimiento que emplea las redes sociales como herramienta de movilización, continúa expandiéndose, coincidiendo con las primeras detenciones. Un joven de 17 años ha sido arrestado en Valencia, identificado como el creador de "Blocus VLC" y presunto instigador de saqueos y pillajes planificados para el 31 de octubre. Para comprender este movimiento sin un liderazgo visible, que ya ha causado serios disturbios en Barcelona, es necesario ir más allá de los altercados y rastrear su huella digital. Actualmente, la policía solicita la paralización de su red de distribución de vídeos, montajes y mensajes virales para evitar que la violencia se traslade al mundo físico.

El sábado 24, aproximadamente 600 jóvenes se congregaron en la plaza de Cataluña de Barcelona. La convocatoria era a las 17:00, y la violencia se desató alrededor de las 18:30. Se registraron saqueos, barricadas y quema de mobiliario urbano. El resultado fue de 23 comercios dañados, 15 policías heridos y más de 130 detenidos, de los cuales 89 eran menores, según la Fiscalía. Entre los primeros 128 arrestados, solo dos tenían antecedentes por desórdenes públicos.

El origen de la organización se remonta a TikTok. Cuentas anónimas, utilizando la etiqueta Blocus (que significa "bloqueo" en francés), replicaban las protestas estudiantiles francesas, aunque con una orientación política opuesta. La demanda inicial era la mejora de la calidad educativa. Un código QR dirigía a grupos de Telegram y WhatsApp, donde las instrucciones cambiaban: se pedía ropa negra, el rostro cubierto y material pirotécnico. Un informe de Golden Owl, una empresa alicantina especializada en inteligencia de fuentes abiertas, analizó más de 10.000 elementos en siete plataformas. Su cronología indica que el 8 de octubre, un perfil convocó una concentración en Sol para los días 10 y 11, la cual no tuvo éxito. El 19, se reactivaron cuentas en Barcelona y se organizó la cita del 24 en un solo día. La estrategia incluyó carteles generados con inteligencia artificial, cuentas que cambiaban de nombre y un lenguaje codificado que aparecía cuando los chats se hacían públicos. El canal Blocus-BCN aumentó de 690 a 1.376 miembros en unas 20 horas. Actualmente, la red opera en 18 localidades.

El lunes 26, la Comisaría General de Información de los Mossos solicitó al CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, dependiente del Ministerio del Interior) el cierre de un canal. La unidad UNECI del CITCO se encarga de retirar propaganda terrorista y extremista de internet. Esta es la primera vez que la policía catalana utiliza este recurso. Telegram cerró Blocus-BCN el martes. Sin embargo, los organizadores abrieron Blocus-BCN-2, que superó los 2.000 miembros en pocas horas y también fue clausurado. Posteriormente, surgió Blocus 4 Bcn, que difundió un vídeo de un supuesto líder instando a un "movimiento más radical". La base legal para estas acciones es el Reglamento (UE) 2021/784, en vigor desde 2022, que permite a cada Estado ordenar a una plataforma retirar contenido terrorista o bloquearlo en toda la UE en un plazo máximo de una hora. España fue el primer país en aplicarlo, en abril de 2023, y ha emitido 134 órdenes en 2023 y 2024, de las cuales el 65% se dirigieron contra propaganda yihadista.

En cuanto a la calificación de terrorismo, sobre el papel, Blocus no se considera terrorismo, y los Mossos lo reconocen: solicitaron el cierre por incitación a la comisión de delitos, como parte de una estrategia para prevenir réplicas. No existe una orden vinculante del reglamento, sino una petición. Telegram procede al cierre porque el contenido incumple sus propias normas de uso. La vía judicial, que permite identificar usuarios o clausurar canales, es un proceso aparte: la Generalitat solicitó autorización a un juez para cerrar los chats.

Hay dos convocatorias en Madrid para el sábado 31: Puerta del Sol a las 17:00 y plaza de España a las 18:00. La cuenta BlocusMadrid anunció la suspensión de estas por la presión policial. La Policía desconfía de esta desconvocatoria y desplegará 200 agentes antidisturbios. Los administradores bloquearon las nuevas altas en sus grupos para evitar infiltrados. Los Mossos dan por hecho otro episodio de disturbios en Barcelona. Golden Owl también menciona convocatorias para el 2 de noviembre en Terrassa y para el 30 de noviembre en 12 ciudades, un día después de las elecciones del 29-N.

Respecto a la participación, existen diversas interpretaciones. La comisaria jefa de los Mossos, Sílvia Catà, afirmó que detrás no hay grupos criminales, sino personas (jóvenes) que responden a una llamada. La consellera Núria Parlon se refiere a "delincuencia". La capa que organiza las convocatorias es diferente, aunque no se ha identificado a un gran magnate sionista ni a un genio detrás. Cuentas desechables, códigos QR y carteles creados con inteligencia artificial pueden ser obra de cualquier adolescente hábil. Lo que genera desconcierto es el calendario: un ensayo en Madrid, la acción en Barcelona en un solo día, y una réplica a nivel nacional. Golden Owl no identifica a nadie y advierte que no hay pruebas de una dirección extranjera. Las hipótesis, que deben diferenciarse de los hechos, son varias.

La ultraderecha es la primera hipótesis. Moncloa apunta a su entorno, sin atribuirlo a ninguna formación específica. Existe un contexto: el 3 de octubre, unos 400 ultras se manifestaron contra la acampada de Sol y tres fueron detenidos al intentar acercarse. No hay constancia de un vínculo público entre Blocus y esos grupos. ¿La extrema izquierda? Esta es la tesis del PP, que acusa a Sánchez de "incendiar" la calle. Vox, como de costumbre, acusa al Gobierno. Otra hipótesis apunta a Israel: el ministro Pablo Bustinduy señaló a ACOM, un lobby proisraelí, como "brazo híbrido de Netanyahu" tras un mensaje suyo celebrando los saqueos. La Policía Nacional no detecta injerencia de ningún país. Parlon, por su parte, no descarta ninguna posibilidad. Actualmente, lo que se sabe es que una red de cuentas efímeras aparecen y desaparecen en Instagram, TikTok y Telegram, que no hay ningún responsable identificado (y que las plataformas cierran más lentamente de lo que otras se reabren). Todo esto ocurre en el marco de la precampaña del 29N. No todo lo que circula es verídico: la propia policía localizó un perfil con unos cien seguidores que difundía el cartel del 24, por lo que es necesario mantener la cautela. Esa es la fuerza de Blocus: nadie sabe la magnitud real que hay detrás.