Palma de Mallorca se prepara con nerviosismo ante una manifestación convocada por Blocus, lo que ha llevado a comerciantes a tapiar escaparates y adelantar cierres. Un sindicato educativo ha solicitado la suspensión preventiva de clases en institutos cercanos. La preocupación se intensifica tras los disturbios y saqueos ocurridos en una protesta similar en Barcelona, generando un ambiente de incertidumbre en la capital balear.
Si hoy se recorre el centro de Palma, es probable observar escaparates protegidos, incluso en grandes multinacionales, así como personal de seguridad y una palpable inquietud entre los comerciantes, quienes ya consideran adelantar sus horarios de cierre. La razón es la convocatoria de Blocus Mallorca para una manifestación esta tarde en la plaza de España, en el corazón de la capital balear. Ante los incidentes de saqueos y destrozos registrados el sábado en Barcelona durante una convocatoria similar, nadie desea correr riesgos. Incluso, hay quienes exigen la suspensión de clases en institutos situados en zonas que podrían verse afectadas.
El Sindicat Independent, Autonom i Unitari (SIAU) ha tomado precauciones y ha solicitado formalmente a la Consejería de Educación balear que implemente "medidas urgentes" ante la concentración de Blocus programada para hoy en Palma. Específicamente, propone una "suspensión preventiva de la actividad presencial" en los centros educativos que "puedan resultar afectados" por las movilizaciones. En un escrito dirigido a diversas instituciones, incluyendo la Inspección Educativa y las direcciones de dos institutos de Palma, SIAU enfatiza la necesidad de "garantizar la seguridad" tanto del alumnado como del profesorado y el resto del personal.
La "preocupación ha aumentado después de que varios establecimientos comerciales del centro de Palma hayan comenzado a proteger sus escaparates y a anunciar cierres anticipados ante la posibilidad de incidentes durante las protestas", subraya el sindicato. SIAU, fundado en 2022, no es el sindicato más representativo en la educación balear, pero su petición ha captado el interés de la prensa regional. Esto es comprensible, ya que, como el propio SIAU indica, su preocupación coincide con la manifestada por otros sectores de Palma en las horas previas a la protesta de Blocus.
Los medios de comunicación baleares informan desde ayer sobre cómo algunos negocios del centro de Palma están adoptando medidas para 'blindarse' contra posibles saqueos, o al menos intentarlo. Un ejemplo notable es FNAC, cuya tienda, situada a pocos metros de la plaza de España, punto de encuentro de la convocatoria de Blocus, ha cubierto sus cristaleras con paneles de corcho. Cerca de allí, una residencia también ha optado por proteger su entrada. Los comerciantes de 'Els Geranis', un importante eje comercial del centro de Palma, expresaron su inquietud a Diario de Mallorca. "Estamos preocupados porque nadie nos ampara. Estamos muy cerca del lugar de la protesta", afirmó Mercedes Carvajal, su presidenta. Algunos establecimientos han optado por vaciar sus escaparates y guardar la mercancía, y en general, se están considerando dos medidas: contratar seguridad privada y adelantar la hora de cierre. Hoy mismo, la federación comercial AFEDECO distribuyó una circular con esta misma recomendación: anticipar los cierres.
El foco de atención recae en la movilización prevista para hoy a las 19:30 horas en la plaza de España, bajo la consigna de Blocus Mallorca. La convocatoria se difundió en los últimos días a través de un grupo de Telegram que posteriormente fue eliminado. En su último comunicado, los administradores insistieron en que la concentración sería "totalmente pacífica y sin ningún tipo de violencia". Sin embargo, las noticias sobre amenazas de "saqueos" mantienen en alerta a los comerciantes. Aunque el grupo de Telegram 'Gen Z' fue eliminado el martes, la convocatoria balear continúa promocionándose desde cuentas de Instagram y TikTok que utilizan la denominación Blocus. De hecho, existen dos perfiles en Instagram que han compartido un mismo cartel con el encabezado "Blocus Mallorca" y que menciona a los integrantes de la 'Acampada por la Vivienda', con quienes es probable que los manifestantes coincidan hoy.
El comunicado de Blocus declara: "No tenemos ningún tipo de intención de hacer daño [...], respetamos que cada uno exprese sus ideas. No somos enemigos de nadie, solo queremos ser escuchados". No obstante, concluye con una advertencia igualmente significativa: "En el caso de que haya un ataque hacia uno de nuestros manifestantes, procederemos a la destrucción masiva de las tiendas de acampada". La Delegación del Gobierno ha informado a Europa Press que, por el momento, no se ha comunicado formalmente ninguna protesta. A pesar de esto, se está coordinando con la Policía Nacional y se prevé un dispositivo de seguridad.
Un factor crucial de fondo es la naturaleza difusa de Blocus, que podría describirse como una red de cuentas temporales que organizan movilizaciones a través de Telegram, Instagram y TikTok. La convocatoria de Palma no es la única. Hace unos días, un estudio de la startup Golden Owl reveló que Blocus tenía activas convocatorias para el 31 de octubre y el 2 y 30 de noviembre (después de las elecciones) en una docena de ciudades españolas. De hecho, en Madrid también hay expectación ante una posible movilización este sábado. Aunque persisten incógnitas sobre el origen, funcionamiento y objetivo de Blocus, un movimiento que inicialmente pareció inspirarse en las protestas estudiantiles de Francia (Blocus significa "bloqueo" en francés), el fenómeno ha cobrado especial relevancia tras lo sucedido el sábado en Barcelona. Allí, una convocatoria con la misma etiqueta provocó disturbios con un balance preocupante: 23 comercios dañados, 15 policías heridos y más de 130 detenidos. De estos, 89 eran menores y solo algunos tenían antecedentes por desórdenes públicos. Un análisis de VerificarTVE detectó comentarios sobre saqueos y actos violentos en grupos de WhatsApp y Telegram relacionados y localizados en Madrid y Barcelona.