PlayStation ha iniciado una campaña inusual, enviando correos electrónicos a usuarios de PS5 para que vendan sus consolas a través de Back Market. Aunque ha generado diversas especulaciones, la iniciativa busca maximizar la monetización por usuario activo, incentivando a quienes no utilizan la consola con frecuencia a desprenderse de ella para que otros jugadores más activos la adquieran.
Si posee una PlayStation 5, es posible que haya recibido un correo electrónico de PlayStation con una invitación particular: vender su consola. En las últimas horas, han circulado diversas teorías sin fundamento, como que Sony pretende retirar las PS5 con lector para abandonar el formato físico o que busca reciclar componentes. Sin embargo, la explicación es más sencilla: Sony busca optimizar la monetización de cada usuario activo, en lugar de mantener consolas en manos de quienes compran solo unos pocos juegos al año.
A través de la cuenta de Chiclana&Friends, se ha difundido una captura de pantalla del correo enviado por PlayStation. Esta campaña se está llevando a cabo a nivel internacional, tanto por correo electrónico como a través de la aplicación móvil de PlayStation, asegurando que los usuarios estén informados sobre la posibilidad de vender su consola.
La iniciativa es una colaboración con Back Market, la plataforma a la que se venden las consolas. En el mensaje dirigido a usuarios estadounidenses, se ofrece hasta 400 dólares por una consola en buenas condiciones y con dos mandos. La valoración del dispositivo puede disminuir si presenta algún daño. Back Market se encarga de revisar la consola, ofrecer una valoración y, una vez vendida, la pone nuevamente en circulación. Sony actúa aquí como intermediario, comunicando la opción de venta.
Ya existía una asociación previa entre ambas compañías, pero ahora el mensaje no busca que los usuarios actualicen a un modelo superior, como pasar de una PS4 a una PS5 o a una PS5 Pro, sino que se deshagan de las consolas que no utilizan.
Aunque pueda parecer extraño, esta estrategia tiene una lógica considerable. Hace unos meses, Hiroki Totoki, CEO de Sony, indicó que ya habían alcanzado la mayoría de los usuarios de consolas posibles. Ante un mercado que quizás no crece al ritmo deseado por la empresa y sus inversores, el enfoque se centra en monetizar más a cada usuario existente.
Es una cuestión de números: si un usuario de PS5 adquiere un par de juegos al año y no está suscrito a PlayStation Plus, Sony solo obtiene un porcentaje de esas dos ventas. Sin embargo, si esa consola se vende y es adquirida por otro usuario que se suscribe a PlayStation Plus y compra más juegos, incluyendo títulos como 'FIFA' (o FC), Sony recibe ingresos mensuales tanto de la suscripción como de las microtransacciones (como la compra de sobres en Ultimate Team o cualquier otra transacción digital en otros juegos). Para Sony, aunque la consola ya fue vendida inicialmente a un usuario, si esta es adquirida por otro más activo que invierte más en elementos digitales, la compañía genera ingresos recurrentes sin haber realizado una venta adicional de hardware, únicamente con el envío de un correo.
Esta situación guarda similitud con lo observado en Xbox. Hace unos días, se reportó que Best Buy, en colaboración con Xbox, estaba llevando a cabo una campaña similar, animando a los usuarios a vender sus consolas. La lógica es idéntica: asegurar que las máquinas tengan una segunda vida en manos de usuarios que generen mayores ingresos a través de elementos digitales. Sin embargo, en el caso de Xbox, existe un factor adicional que no aplica a Sony: mientras que la PS5 es relativamente fácil de encontrar en tiendas (al menos el modelo base, ya que la PS5 Pro es más difícil de conseguir), en algunos mercados, el stock de Xbox Series X y Series S está muy limitado. De cara al lanzamiento de 'GTA VI', a Xbox le interesa maximizar la circulación de consolas entre usuarios activos, y no que permanezcan en manos de quienes solo las usan para un par de juegos y ver películas en 4K.
Este fenómeno es un reflejo de una generación de consolas inusual. Aunque el sentido de estos movimientos es comprensible, resulta sorprendente que, por primera vez en la historia, una compañía sugiera de manera tan directa la existencia de usuarios de primera y segunda categoría. Es un ejemplo más de una generación peculiar, caracterizada por el aumento gradual de los precios de las consolas después de su lanzamiento, un período que algunos consideran desaprovechado debido a la prolongada convivencia de las consolas actuales con las anteriores y, sobre todo, por el estado general de la industria, con cierres de estudios y despidos masivos recurrentes.
Surge la pregunta de si esta tendencia se extenderá a otros productos tecnológicos. No es probable que Apple envíe correos sugiriendo la venta de iPhones no utilizados, a pesar de sus desafíos en la producción de ciertos modelos (como el iPhone Duo), especialmente porque el iPhone sigue creciendo en mercados específicos, a diferencia de lo que ocurre con las consolas. Por otro lado, en el ámbito de AMD y Nvidia, aunque es una especulación, no se espera que Nvidia pida a los usuarios de una RTX 3060 Ti que vendan su GPU. Sin embargo, la situación podría cambiar para usuarios con modelos de gama alta como la RTX 5080 y, en particular, la 5090. En ese escenario, la propia compañía podría incentivar la reventa, no para la circulación entre otros usuarios, sino para redirigir esas GPUs a servidores de inteligencia artificial. Sam Altman, por ejemplo, estaría encantado de adquirir su RAM.
Es una simple reflexión sobre una situación hipotética que, a estas alturas, no sería sorprendente. Reitero que es comprensible que, en un sector que parece haber alcanzado su techo, donde las consolas ya no compiten entre sí, sino con plataformas como Netflix o TikTok por nuestro tiempo, necesiten generar más ingresos por usuario. Si se considera vender una consola que no se usa, aunque la venta directa a otro usuario a través de plataformas como Wallapop pueda ser complicada, generalmente permite obtener un precio más elevado que el ofrecido por estos programas de reventa.