Canva, la reconocida empresa australiana de diseño, ha revelado una significativa reestructuración que afectará a 1.271 empleados, el 22% de su fuerza laboral. Aunque muchos verán sus roles modificados, un número no especificado será despedido. La CEO Melanie Perkins calificó este momento como el más desafiante en los trece años de historia de la compañía, atribuyendo la medida a una desaceleración del crecimiento y la necesidad de adaptarse a un mercado impulsado por la IA.
Canva está reorganizando su estructura, lo que impactará a aproximadamente 1.271 personas de la empresa, representando el 22% de su plantilla. Del total, muchos empleados experimentarán modificaciones o traslados en sus puestos de trabajo, mientras que otros serán despedidos. Melanie Perkins, CEO de la compañía, comunicó esta decisión a sus trabajadores y a través de la web, describiendo el movimiento como “el momento más difícil de nuestros trece años de historia”. La empresa no ha especificado cuántos de estos empleados finalmente perderán su empleo.
La importancia de esta noticia radica en que Canva es una de las empresas emergentes más destacadas de Australia y ha sido considerada durante un tiempo como candidata para una importante salida a bolsa. Ahora, al recortar una quinta parte de su plantilla, se convierte en un ejemplo más de cómo la inteligencia artificial está reconfigurando el mercado en las empresas de software.
En detalle, Perkins ha afirmado que la empresa necesita “refundarse” en torno a equipos pequeños y con autonomía, y que “los pequeños cambios no serán suficientes”. Su plan contempla la fusión de equipos y el traslado de una parte considerable de su personal a Sídney, su sede principal, que acogerá a más equipos de producto. A partir de enero, se espera que la mayoría de los empleados que trabajan en modalidad híbrida asistan a la oficina de dos a tres días a la semana.
Por otro lado, aquellos empleados que sean despedidos recibirán al menos seis meses de sueldo y doce meses de cobertura sanitaria, además de asesoramiento profesional y la opción de conservar el portátil de la empresa. Canva también ofrecerá subvenciones a través de un fondo para quienes dejen la empresa y deseen emprender con otros proyectos. Según la compañía, el plazo para presentar solicitudes finaliza el 14 de diciembre.
En el comunicado, se señala el crecimiento, y no la inteligencia artificial, como el motivo principal de esta reestructuración. Perkins afirma que este ha sido “el año más difícil hasta la fecha” para la empresa y que el crecimiento se ha desacelerado por primera vez en una década. Business Insider ha informado que en agosto, Canva redujo su previsión de crecimiento de ingresos para 2026 del 30% al 20%, y que ahora se enfrenta a nuevos competidores a medida que Google, OpenAI y otros laboratorios de IA ingresan al terreno de la generación de imágenes por inteligencia artificial. Perkins asegura que la nueva tecnología está transformando “lo que la gente puede crear, cómo lo crea y qué espera de los productos que utiliza”.
La BBC ha reportado que los inversores de Canva, Blackbird Ventures y Airtree, han rebajado supuestamente su valoración de 60.000 millones de dólares australianos a finales del año pasado a unos 49.000 millones. El medio también indica que la propia valoración interna de la empresa se redujo a medida que aumentaban los costos relacionados con la IA con el lanzamiento de nuevos productos.
Estos recortes son generalizados. Canva se suma a una lista creciente de empresas tecnológicas que están reduciendo su plantilla. Entre los ejemplos recientes, como señala The Guardian, se encuentran los 1.000 despidos en Atlassian y otros tantos en Block y WiseTech Global. También Squarespace anunció recortes que afectaron al 19% de su plantilla.
Bloomberg ha señalado que Canva se ha estado preparando para una posible salida a bolsa, y que su valoración ha fluctuado desde un máximo de 40.000 millones de dólares en 2021 hasta aproximadamente 26.000 millones un año después. La situación en el sector tecnológico sigue siendo volátil, por lo que queda por ver si esta reestructuración ayuda a la compañía a recuperar el ritmo para que su supuesta salida a bolsa resulte más atractiva para los inversores.