Un nefrólogo que participó en la junta médica que investigó el deceso de Diego Armando Maradona ha revelado en el juicio que el exfutbolista sufría de una condición renal crónica. Este especialista detalló que los riñones del astro mostraban un peso superior al promedio y presentaban graves afecciones, sugiriendo que la enfermedad había estado presente por al menos una década y que su seguimiento médico no fue adecuado.
Buenos Aires (EFE).- El médico especialista en riñones, Hernán Trimarchi, quien colaboró como experto en la Junta Médica Interdisciplinaria que en 2021 emitió un reporte sobre el fallecimiento de Diego Armando Maradona, testificó durante el proceso judicial que el exfutbolista padecía «una condición renal crónica».
“Adicionalmente existían daños agudos, pero la afección crónica llevaba al menos diez años”, afirmó Trimarchi. El experto explicó que los riñones de Maradona pesaban considerablemente más de lo esperado para una persona de su estatura y presentaban glomeruloesclerosis, una patología que bloquea ciertos vasos sanguíneos, junto con necrosis tubular aguda.
Los perjuicios renales, según el perito, podrían estar vinculados a elementos identificados en Maradona, tales como «obesidad, historial de consumo de cocaína e hipertensión arterial». Respecto al peso de los órganos, aclaró que «para que un riñón se sature de líquido, es necesario un periodo prolongado».
Investigaciones posteriores al fallecimiento
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía atención médica en su domicilio, en una residencia en las afueras de Buenos Aires, a causa de un edema pulmonar provocado por una miocardiopatía crónica agravada por insuficiencia cardíaca, según lo determinado por la autopsia.
Durante las dos semanas que el ídolo pasó en esa casa, allegados, empleados y familiares notaron que se encontraba «muy hinchado», a lo que su doctor principal, Leopoldo Luque, contestó: «Ya se deshinchará». Trimarchi sostuvo que la manera más efectiva de monitorear a un paciente con afecciones renales crónicas es medir su peso con regularidad –«esto permite anticiparse a una insuficiencia cardíaca, edema o disnea, que es cuando el paciente comienza a experimentar falta de aire»–, e indicó que Maradona debería haber recibido un seguimiento nutricional.
Según se ha conocido en el juicio, Maradona no seguía un régimen alimenticio específico y, conforme a la declaración de otro perito, consumía una de las marcas de agua mineral con mayor contenido de sodio en el mercado.
El juicio
La justicia argentina conformó en 2021 una Junta Médica Interdisciplinaria compuesta por peritos oficiales –incluyendo médicos forenses, un cardiólogo, dos psiquiatras, un toxicólogo, un nefrólogo y un hepatólogo–, así como peritos de la defensa y la acusación, para examinar las circunstancias del deceso de Maradona.
Todos estos profesionales comenzaron a rendir declaración ante el tribunal oral la semana anterior. El pasado jueves, el cardiólogo Gustavo Di Niro, otro integrante de la junta médica, afirmó que los profesionales a cargo de la salud de Maradona no reaccionaron ante las múltiples señales de alarma compatibles con una falla cardíaca, como acumulación de fluidos, dificultades respiratorias y un estado de conciencia alterado.
Además de Luque, son enjuiciados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz; la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros, Mariano Perroni; y el enfermero Ricardo Almirón, todos imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual.