El legendario lanzador de sóftbol Euclides Solano será honrado con su inducción al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano como parte de la Clase 2026. La ceremonia se llevará a cabo el 15 de noviembre en Santo Domingo. Solano, quien brilló representando a la República Dominicana por 15 años, es reconocido por sus logros internacionales, incluyendo una medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1986.
El antiguo lanzador de la selección dominicana de sóftbol, Euclides Solano, será inmortalizado en el deporte como parte de la promoción de 2026 del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, según comunicó este miércoles la comisión permanente de la entidad. La ceremonia de investidura está programada para el 15 de noviembre en el auditorio del Pabellón de la Fama, situado en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, en Santo Domingo.
Solano, quien representó a la República Dominicana durante quince años, será el segundo miembro del sóftbol en ser elegido este año, después del entrenador y árbitro Agustín Brea.
El exlanzador tuvo una actuación sobresaliente en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santiago 1986, donde inició el encuentro por la presea dorada contra Cuba y dejó el partido encaminado para que el también inmortal José Armando Castillo obtuviera el salvamento. Su desempeño en esa competición le permitió ganar el galardón al Jugador Más Valioso y contribuir a la obtención de la medalla de oro para el equipo dominicano.
Dos años antes, en 1984, Solano lideró el apartado de efectividad del Campeonato Mundial de Sóftbol de Midland, Michigan (Estados Unidos), con un promedio de 0.23 carreras permitidas. República Dominicana culminó en la quinta posición de esa competición.
El lanzador también fue figura principal en el Campeonato Centroamericano de Sóftbol de 1983, celebrado en Medellín y Cartagena de Indias, Colombia, donde República Dominicana consiguió por primera vez la presea de oro en ese evento de forma invicta. Solano fue el abridor y vencedor del partido por la medalla de oro frente a Cuba, una actuación que contribuyó a establecerlo como uno de los principales lanzadores de la selección nacional.
En 1985 obtuvo la medalla de plata en el Campeonato Centroamericano de Puerto Rico y en 1987 fue galardonado como Jugador Más Valioso del Torneo Centroamericano y del Caribe de Durango, México, donde asistió al conjunto dominicano a conquistar el campeonato.
El antiguo softbolista también participó con República Dominicana en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987 y Winnipeg 1999.