Un juez federal en Estados Unidos ha dictaminado que el historial médico de Cilia Flores, cónyuge del expresidente venezolano Nicolás Maduro, se mantenga en reserva. Esta decisión surge luego de que su equipo legal solicitara arresto domiciliario, citando problemas de salud. La defensa argumenta que Flores requiere atención especializada por afecciones cardíacas, y que las condiciones de detención actuales no son propicias para su recuperación, solicitando su traslado a una residencia privada bajo estricta vigilancia.
Un magistrado federal de los Estados Unidos dispuso este jueves la reserva del expediente de salud de Cilia Flores, esposa del exmandatario venezolano Nicolás Maduro. Esta medida se tomó después de que su defensa solicitara que pudiera aguardar el juicio bajo arresto domiciliario, argumentando afecciones médicas, según informó la agencia EFE.
El juez federal Alvin K. Hellerstein, quien supervisa el proceso contra Maduro y Flores en Nueva York, aceptó una petición adicional de los abogados para evitar el acceso público a los registros médicos presentados como parte de la solicitud. El magistrado concluyó que el interés de Flores en asegurar la privacidad de dichos documentos prevalece sobre el principio de acceso público a los archivos judiciales.
Los representantes legales de Flores, de 69 años, habían solicitado su traslado desde el centro de detención federal de Brooklyn a una propiedad privada en Nueva York. Allí, ella permanecería bajo vigilancia armada las veinticuatro horas, con monitoreo electrónico, restricciones de visitas y control de sus comunicaciones. Sus abogados también indicaron que ella asumiría los costos asociados a estas medidas y entregaría su pasaporte.
Los letrados afirman que Flores necesita cuidado especializado debido a problemas cardíacos y que las condiciones del centro penitenciario no son adecuadas para su restablecimiento. En la petición, además, se mencionaron episodios de dolor en el pecho, arritmias, dificultades para respirar y una pérdida de más de once kilogramos desde que se encuentra privada de libertad.
Flores está bajo custodia estadounidense desde el 3 de enero de 2026, fecha en que fue aprehendida junto a Maduro en Caracas durante una operación de fuerzas de Estados Unidos y posteriormente trasladada a Nueva York. Ambos se han declarado no culpables de los cargos que enfrentan, y sus defensas han interpuesto recursos para intentar que el procedimiento sea desestimado.
El inicio del juicio está programado para el 1 de junio de 2027, mientras el tribunal tiene pendiente decidir si concede a Flores el arresto domiciliario solicitado. La disposición emitida este jueves se limita, por el momento, a salvaguardar la confidencialidad de la documentación médica empleada para respaldar esa petición.