El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, enfatizó la necesidad de una mayor participación de Washington en América Latina, destacando su impacto directo en la seguridad estadounidense. Durante su visita a Lima, Rubio delineó la estrategia de la administración Trump para la región, posicionándola como una prioridad clave en la política exterior, a pesar de las crecientes inversiones chinas en países como Perú.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, abogó por una incrementada intervención de Washington en los países latinoamericanos, al ser interpelado acerca de la influencia china en la nación peruana y, específicamente, en el puerto de Chancay. “Los acontecimientos en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe repercuten directamente en Estados Unidos”, declaró durante una comparecencia conjunta con la presidenta Keiko Fujimori en la capital peruana.
Rubio no hizo alusión explícita a China ni respondió directamente sobre el asunto. En su lugar, presentó la estrategia de la administración de Donald Trump para el hemisferio occidental, aseverando que América Latina ocupará un rol fundamental en las principales preocupaciones de seguridad nacional de Washington. “Priorizaremos el hemisferio”, manifestó.
El funcionario criticó que administraciones de ambos partidos políticos en Estados Unidos relegaron la región a un segundo plano por más de veinte años, mientras focalizaban su atención en otras partes del planeta. La pregunta inicial también inquirió si la nueva administración peruana estaba dispuesta a estrechar lazos con Estados Unidos, a pesar de las significativas inversiones chinas en el país durante los últimos años, con una mención particular al terminal portuario de Chancay.