El máximo responsable humanitario de la Organización de las Naciones Unidas, Tom Fletcher, ha instado a la comunidad internacional a suavizar las sanciones impuestas sobre Venezuela. Su petición busca asegurar que la asistencia humanitaria y los esfuerzos de reconstrucción no se vean obstaculizados tras los recientes y devastadores sismos que han afectado diversas poblaciones del país, impactando gravemente su economía.
Desde Playa Grande, una de las áreas más golpeadas por los recientes movimientos telúricos, el director de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, Tom Fletcher, ha solicitado la modificación de las restricciones aplicadas a Venezuela. Su objetivo es prevenir que estas medidas impidan el flujo de socorro y los programas de rehabilitación nacional, luego del doble sismo que causó daños significativos en múltiples comunidades.
En comentarios ofrecidos a EFE, Fletcher enfatizó la importancia de asegurar que el apoyo no encuentre barreras causadas por las limitaciones internacionales. "Para nosotros, siempre es crucial disponer de exenciones humanitarias, garantizando que todo lo necesario para la asistencia humanitaria esté libre de sanciones", declaró el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios.
El representante alertó que las consecuencias de los terremotos generarán una coyuntura económica "sumamente complicada" para Venezuela, con repercusiones que podrían reducir varios puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB). Frente a esta situación, indicó que las Naciones Unidas buscan colaborar estrechamente con entidades financieras internacionales para respaldar la reactivación del país.
Fletcher detalló que la meta es conseguir el compromiso de instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para asistir a Venezuela, no solo durante la fase de emergencia inmediata, sino también en el periodo de reconstrucción y recuperación a largo plazo, con el propósito de robustecer la capacidad de las comunidades afectadas para superar adversidades.