Las autoridades sanitarias iraníes han comunicado que al menos 14 personas perdieron la vida y 78 resultaron heridas durante los ataques aéreos perpetrados por Estados Unidos contra cinco provincias iraníes entre el miércoles y el jueves. Teherán asegura que estos bombardeos ocurrieron mientras un alto el fuego seguía vigente, intensificando la tensión en la región.
Al menos catorce individuos perdieron la vida y otros setenta y ocho sufrieron heridas en los ataques ejecutados por las fuerzas de Estados Unidos en Irán, según informaron los organismos de salud iraníes. El portavoz del Ministerio de Salud de Irán, Hosein Kermanpour, señaló mediante la plataforma X que los bombardeos impactaron en cinco provincias iraníes, a pesar de que, conforme a Teherán, el cese de hostilidades aún estaba en vigor. "Mientras la tregua estaba activa, Estados Unidos lanzó ofensivas contra cinco regiones de Irán los días 8 y 9 de julio de 2026. Estos ataques han provocado hasta ahora catorce muertes y setenta y ocho heridos", declaró Kermanpour. El funcionario añadió que cuarenta y siete de los lesionados permanecen hospitalizados recibiendo atención médica.
Estados Unidos ha intensificado sus ofensivas. Washington ha mantenido por dos días una campaña militar contra la República Islámica, argumentando que busca imponer "costos significativos" a Irán por supuestas violaciones al cese al fuego, tras culpar a Teherán de agredir a tres embarcaciones mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz. Durante la madrugada de este jueves, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que sus tropas atacaron aproximadamente noventa objetivos militares iraníes, incluyendo sistemas de defensa antiaérea, equipos de vigilancia costera, almacenes de misiles y drones, capacidades navales e infraestructura logística militar situada a lo largo del litoral iraní.
Irán respondió con ataques a bases estadounidenses. En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber ejecutado ataques contra las instalaciones militares estadounidenses de Arifjan y Ali Al Salem, en Kuwait, así como contra las bases de Juffair y Sheikh Isa, en Baréin. La reciente escalada ocurre después de que el miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el fin de la tregua con Irán. La Administración estadounidense sostiene que la ofensiva busca disminuir la capacidad militar de Teherán y resguardar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio global de petróleo y gas. Por su parte, el Gobierno iraní denunció que los bombardeos representan una "violación evidente" del acuerdo de cese al fuego pactado el pasado 17 de junio entre Washington y Teherán, lo que incrementa la tensión en una de las zonas más delicadas del planeta.