El ejército israelí ejecutó un ataque aéreo en el sur del Líbano, apuntando a presuntos miembros de Hezbollah que transportaban misiles antitanque. Esta acción busca prevenir posibles agresiones contra Israel, en un contexto de continuas tensiones fronterizas. La operación se enmarca en esfuerzos para desmantelar la capacidad ofensiva de la organización, mientras persisten las discusiones sobre una posible retirada israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron este sábado la eliminación de varios individuos sospechosos de pertenecer a Hezbollah, luego de detectarlos trasladando misiles antitanque dentro de la conocida como Zona de Seguridad, situada en la región sur del Líbano. Según el informe de las FDI, los combatientes ingresaron al sector en un vehículo y descargaron armamento que, se presume, estaba destinado a ser utilizado en agresiones contra personal militar y civiles israelíes.
El comunicado militar detalla que los sujetos llevaron los misiles a una edificación en el área y, posteriormente, otros integrantes de Hezbollah transportaron más armas al mismo inmueble. Ante la acumulación de material bélico, las fuerzas israelíes llevaron a cabo un bombardeo aéreo con la finalidad de neutralizar la amenaza antes de que se concretara un ataque. Las FDI aseguraron que, tras el bombardeo, se registraron detonaciones secundarias, lo cual, según la versión oficial, confirmó la presencia de armamento almacenado en la propiedad.
Adicionalmente, se informó que en una operación distinta, otro presunto miembro de Hezbollah fue abatido, junto con un sospechoso que, de acuerdo con el Ejército, representaba un riesgo para las tropas desplegadas en las colinas de Ali Taher, también ubicadas en el sur del Líbano.
Mientras prosiguen las acciones militares, un funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, señaló que en los próximos días se iniciaría la retirada progresiva de las fuerzas israelíes del sur del Líbano, como parte del acuerdo de cese al fuego alcanzado el 26 de junio en Washington. Sin embargo, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró que su nación mantendrá presencia militar en la zona mientras Hezbollah no entregue su armamento.
La frontera entre Israel y Líbano sigue siendo un punto de intensas fricciones. Desde la escalada del conflicto, los enfrentamientos han provocado miles de fallecidos y heridos en territorio libanés, además de bajas militares y civiles israelíes. En este escenario, el Ejército israelí reafirmó que continuará con sus operaciones para evitar que Hezbollah fortalezca su capacidad militar y ejecute nuevas agresiones contra el territorio israelí.