Miles de ciudadanos haitianos en Estados Unidos enfrentan una profunda incertidumbre debido al inminente vencimiento del Estatus de Protección Temporal (TPS), lo que podría dejarlos expuestos a la deportación. Esta situación genera una gran preocupación en la comunidad, especialmente en Florida, donde reside una parte significativa de los beneficiarios. La posible eliminación del programa amenaza con despojar a estas personas de sus permisos de trabajo y de la estabilidad que han construido durante años en el país.
Numerosos haitianos que residen en Estados Unidos se encuentran en una situación de inestabilidad ante la próxima expiración del Estatus de Protección Temporal (TPS), que les otorga el derecho a vivir y trabajar legalmente en la nación. La eventual supresión de este programa dejaría a aproximadamente 330.000 beneficiarios, incluyendo a 158.000 que residen en Florida, vulnerables a perder sus autorizaciones de empleo y a enfrentar procesos de expulsión. En este contexto, miembros de la comunidad haitiana en Miami manifestaron su inquietud y afirmaron que Estados Unidos ha olvidado las contribuciones que han realizado al país a lo largo de décadas.
“Han olvidado lo que hicimos por ellos. Desempeñamos un rol crucial en la vida de Estados Unidos. Es cruel, lo que está sucediendo es inaceptable, es inhumano. No es propio de Estados Unidos”, declaró a EFE Carline Paul, conocida como Teacher Carline, desde el Centro Cultural de la Pequeña Haití en Miami. Carline llegó a Estados Unidos a la edad de 10 años, ha vivido más de cincuenta años en Florida y actualmente tiene nietos amparados por el TPS.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) estableció el 24 de julio como la fecha de caducidad del TPS para los haitianos, luego de que la Corte Suprema autorizara a la Administración del presidente Donald Trump a finalizar esta protección migratoria. No obstante, abogados y organizaciones que defienden a los migrantes señalan que la determinación aún depende del resultado de un litigio judicial en un tribunal de distrito, por lo que miles de beneficiarios permanecen en una situación de indefinición legal.
“La gente experimenta miedo”
Lilly, una activista comunitaria que optó por no revelar su apellido, afirmó que la incertidumbre ha impactado profundamente el bienestar emocional de muchas familias haitianas. “Vivir con esa aprehensión, genera mucho daño, provoca daño mental, emocional”, expresó. Comentó que muchas personas ya no pueden conciliar el sueño por el temor a ser detenidas y deportadas, mientras ella misma asegura despertarse en la madrugada imaginando que será arrestada sin haber cometido ninguna infracción.
Esperan una resolución del Congreso
La comunidad mantiene la esperanza de que el Congreso apruebe una prórroga del programa. En abril, la Cámara de Representantes dio luz verde a una propuesta de ley para extender el TPS hasta abril de 2029, aunque la iniciativa sigue pendiente de debate en el Senado. “Mantengo la esperanza porque lucho y no cesaré de luchar. Donde hay voluntad, existe una solución”, afirmó Carline.
Un efecto que trasciende las familias
Según la organización FWD.us, los haitianos que son beneficiarios del TPS contribuyen con 2.600 millones de dólares anualmente a la economía de Florida, de los cuales 1.500 millones corresponden a la zona metropolitana de Miami. Muchos trabajan en sectores fundamentales como la salud, el cuidado de personas mayores, la construcción y la hotelería. Para Lilly, el fin del TPS representa el momento más desafiante que ha enfrentado la comunidad desde que el programa fue establecido en 2010, tras el devastador terremoto que asoló Haití.
Mientras tanto, la situación en el país caribeño continúa deteriorándose. De acuerdo con Human Rights Watch, entre enero de 2025 y marzo de 2026 se registraron más de 8.200 homicidios, en medio de una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente. “Detrás de las regulaciones y las políticas hay individuos reales, familias auténticas. Somos seres humanos y tenemos derecho a vivir con dignidad”, concluyó Lilly.