Estados Unidos ha llevado a cabo una nueva serie de ataques contra Irán, marcando el décimo día consecutivo de operaciones. Las fuerzas estadounidenses bombardearon infraestructuras militares clave, incluyendo centros de mando y sitios de lanzamiento de misiles, con el objetivo de mermar la capacidad iraní de agredir la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. Estos ataques se producen en un contexto de creciente tensión y un intercambio constante de agresiones entre ambas naciones.
Estados Unidos ejecutó una nueva serie de incursiones contra Irán, completando así diez días ininterrumpidos de acciones militares. En estas operaciones, las fuerzas estadounidenses atacaron centros de control militar, capacidades navales, emplazamientos para el lanzamiento de misiles y vehículos aéreos no tripulados, así como sistemas de defensa aérea, según lo reportado por el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM).
«Las fuerzas de Estados Unidos atacaron puntos de mando militar iraníes, recursos marítimos, ubicaciones de lanzamiento de misiles y drones, y defensas aéreas para reducir la habilidad de Irán de seguir agrediendo a buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz», declaró CENTCOM en un comunicado. El Comando Central indicó que el tránsito de embarcaciones comerciales por esta vital ruta marítima prosigue, y que, desde principios de mayo, las fuerzas estadounidenses han colaborado para facilitar el paso de aproximadamente 900 buques mercantes y 450 millones de barriles de petróleo crudo.
Intercambio de ataques
Las fuerzas de EE.UU., añadió, se mantienen listas para hacer que Irán rinda cuentas por lo que describió como agresiones injustificadas contra marineros civiles. Desde el fin de la tregua anunciada por Trump a principios de julio, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques, mientras Washington sostiene que busca limitar las capacidades ofensivas iraníes contra la navegación comercial en la zona. Durante este lapso, las fuerzas estadounidenses han reportado ofensivas contra instalaciones y capacidades militares iraníes, en tanto Teherán ha respondido con operaciones dirigidas a objetivos estadounidenses y de sus aliados en la región.
Antes de esta nueva oleada de ataques, Trump amenazó a Irán con hacerle «pagar» por la pérdida de soldados estadounidenses, tras el fallecimiento de tres efectivos en Jordania e Irak. La advertencia de Trump después de las bajas de EE.UU. por agresiones de Irán «Cada vez que Irán quite la vida a un soldado estadounidense, lo pagará muchas veces más», advirtió Trump en un mensaje en la red Truth Social. Dos soldados estadounidenses perdieron la vida este fin de semana en un ataque iraní contra una base militar en Jordania y otro falleció en Irak durante la detonación controlada de un explosivo de origen iraní.
Estas son las primeras pérdidas estadounidenses registradas desde la interrupción del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán hace casi dos semanas. Con esto, al menos 17 militares estadounidenses han fallecido desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán el 28 de febrero, lo que desembocó en el conflicto actual. Este martes se cumple un mes desde que Estados Unidos e Irán pactaron una hoja de ruta en Suiza, el pasado 21 de junio, para sellar en 60 días un acuerdo nuclear definitivo y una paz duradera, a pesar de que desde entonces se han sucedido bombardeos y ataques de ambos lados.
Estados Unidos emite una advertencia de viaje por riesgo de una «escalada imprevista» en Oriente Medio
El Departamento de Estado de EE.UU. emitió este lunes una alerta de viaje global en la que advirtió sobre la posibilidad de una «escalada imprevista» del conflicto en Oriente Medio y aconsejó a los ciudadanos estadounidenses extremar las precauciones ante el empeoramiento de la situación de seguridad en la región. En la alerta, el Gobierno estadounidense señaló que «debido al aumento de las tensiones en Oriente Medio, el entorno de seguridad sigue siendo complejo, con el potencial de una escalada imprevista», por lo que instó a sus ciudadanos a mantenerse informados y seguir las indicaciones de las embajadas y consulados de Estados Unidos.
El Departamento de Estado advirtió, además, que el desarrollo del conflicto podría causar interrupciones en los viajes internacionales, incluyendo cancelaciones de vuelos y cierres del espacio aéreo, y solicitó a los estadounidenses que se encuentren en Oriente Medio que se preparen para posibles cambios repentinos en las condiciones de seguridad y transporte. La alerta, de alcance mundial, no prohíbe viajar, pero insta a los ciudadanos estadounidenses a evaluar con cautela sus traslados hacia o a través de Oriente Medio y a consultar las recomendaciones oficiales antes de emprender cualquier trayecto, mientras Washington sigue de cerca la evolución de la situación en la región.