Haití ha modificado nuevamente su calendario electoral, trasladando la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas a diciembre de 2026. Esta es la cuarta reprogramación significativa desde 2021, reflejando los desafíos persistentes de seguridad y las limitaciones económicas que enfrenta la nación caribeña. El aplazamiento busca garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo democrático del país.
El Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití ha vuelto a ajustar las fechas para los comicios presidenciales y legislativos. La primera ronda, inicialmente prevista para el 30 de agosto, ha sido pospuesta hasta el 13 de diciembre de 2026, debido a la creciente inseguridad y las dificultades financieras para llevar a cabo el proceso. Contando las fechas establecidas y la cancelación oficial del proceso de 2021, esta representa la cuarta alteración importante de las elecciones presidenciales desde ese año, cuando el asesinato del entonces presidente Jovenel Moïse profundizó la crisis política e institucional del país.
El nuevo cronograma también establece el 21 de febrero de 2027 como fecha para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, junto con las votaciones para las autoridades territoriales. Los resultados finales de la primera ronda se publicarán el 9 de enero de 2027; los de la segunda vuelta, el 7 de marzo, y los correspondientes a las autoridades locales, el 12 de marzo.
La jornada del 13 de diciembre incluirá, además, una consulta para la aprobación popular de las modificaciones propuestas a la Constitución haitiana. La campaña electoral para la primera vuelta está programada del 5 de octubre al 12 de diciembre. El CEP advirtió que el cumplimiento de estas fechas dependerá de que se logre un nivel de seguridad adecuado en el territorio y de que se disponga de los fondos económicos necesarios. También subrayó que la organización del proceso requiere el compromiso del Gobierno, los actores políticos y los socios internacionales.
La primera modificación ocurrió en 2021, cuando las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el 26 de septiembre fueron cambiadas al 7 de noviembre, tras el asesinato de Moïse. Semanas después, el proceso fue nuevamente suspendido luego de la remoción de los miembros del CEP por parte del entonces primer ministro Ariel Henry. El tercer cambio se produjo después de que las autoridades transitorias anunciaran elecciones para aproximadamente el 15 de noviembre de 2025, con una segunda vuelta a principios de 2026. La violencia de las pandillas impidió llevar a cabo ese plan y posteriormente se fijó el 30 de agosto de 2026 para la primera ronda y el 6 de diciembre para la segunda.
La reciente modificación, anunciada oficialmente el lunes, trasladó la primera vuelta de agosto al 13 de diciembre y la posible segunda ronda de diciembre al 21 de febrero de 2027. Haití no celebra elecciones nacionales desde 2016, cuando Jovenel Moïse ganó la Presidencia. El mandatario asumió el cargo en febrero de 2017 y fue asesinado el 7 de julio de 2021, no en 2020, como indicaban algunas versiones sobre el nuevo calendario. Desde enero de 2023, cuando finalizó el mandato de los últimos senadores, el país carece de autoridades nacionales elegidas por voto popular.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ya había reconocido en mayo que la inestabilidad hacía improbable la celebración de las elecciones en agosto. “Seguimos trabajando para mejorar las condiciones de vida de la población. Acabaremos con las bandas. Recuperaremos los territorios. Después, prepararemos el país para la celebración de elecciones. Las elecciones se celebrarán cueste lo que cueste”, afirmó Fils-Aimé. A pesar de las incertidumbres, el CEP inició el registro de votantes, comenzó la capacitación de agentes de seguridad electoral y publicó la lista definitiva de más de 300 organizaciones políticas autorizadas para participar en el proceso.
La preparación de los comicios ocurre mientras los grupos armados expanden su influencia fuera de Puerto Príncipe hacia los departamentos de Artibonito y Centro. Más de 2,300 personas fallecieron y aproximadamente 1.5 millones fueron desplazadas debido a la violencia durante los primeros meses de 2026, según datos revelados por las Naciones Unidas. Entre las principales organizaciones criminales se encuentra la coalición Viv Ansanm, declarada organización terrorista extranjera por Estados Unidos en mayo de 2025. Sus integrantes han sido relacionados con homicidios, secuestros, torturas, incendios y agresiones sexuales. Ante el aumento de la violencia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el 30 de septiembre de 2025 la Fuerza de Represión de las Bandas, que reemplazó la misión multinacional liderada por Kenia. El contingente tiene un límite autorizado de 5,500 militares y policías, además de 50 civiles.