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Mar, Jul

Brasil Presenta Reclamación ante la OMC por Nuevos Aranceles Impuestos por Estados Unidos

Internacionales
El gobierno de Brasil ha iniciado un proceso formal contra Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) debido a la implementación de nuevos aranceles sobre diversos bienes brasileños. Esta acción podría desencadenar una disputa comercial oficial entre ambas naciones, ya que Brasil considera estas medidas como injustificadas y contrarias a las normativas comerciales internacionales, afectando a múltiples sectores productivos.

El ejecutivo brasileño ha interpuesto una solicitud de consulta frente a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) debido a los recientes gravámenes aplicados a diversas mercancías de origen brasileño, una acción que podría llevar a un litigio formal para resolver diferencias entre los dos países. Se comunicó que la petición fue presentada el 27 de julio, en el marco del mecanismo de resolución de controversias de la OMC. Mediante un comunicado, la Cancillería brasileña indicó que Brasil considera las disposiciones estadounidenses como "infundadas e inconsistentes" con las pautas del comercio internacional. La solicitud de consultas representa la fase inicial del procedimiento establecido por la OMC antes de que se establezca un panel para analizar el asunto, en caso de que las partes no logren un entendimiento.

El nuevo impuesto del 25%, anunciado la semana pasada por la administración del presidente Donald Trump, se sustenta en una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), la cual concluyó que ciertas políticas de Brasil son "desleales" y perjudiciales para las empresas estadounidenses.

Entre las prácticas cuestionadas se encuentran el sistema de pagos automáticos PIX, las restricciones de acceso a los mercados brasileños, como los sectores automotriz y de combustibles, la gestión de la lucha contra la corrupción, la legislación sobre propiedad intelectual y la tala ilegal de bosques.

Se estima que la nueva carga tributaria impactará el 18% de las exportaciones brasileñas destinadas a Estados Unidos, aunque algunas cámaras de comercio calculan que el efecto podría alcanzar hasta un tercio del total. Los rubros más afectados son el de maquinaria industrial, azúcar, etanol, madera y calzado. Sin embargo, Trump eximió de este arancel a aproximadamente 2,100 productos, incluyendo carne, café, petróleo, componentes aeronáuticos, zumo de naranja y tierras raras, al considerarlos insumos estratégicos para la industria estadounidense.

La administración estadounidense implementó este mes dos nuevas series de gravámenes contra productos brasileños. Una establece impuestos del 25% por supuestas prácticas comerciales desleales y la otra fija un arancel adicional del 12.5% por el presunto uso de mano de obra forzada.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó las medidas y afirmó que responden a motivos políticos en un año electoral, donde buscará la reelección en menos de tres meses. Esta controversia comercial se añade a un conflicto previo entre ambas naciones. En 2025, Brasil también acudió a la OMC después de que Washington impusiera aranceles del 50% como represalia por el proceso judicial por golpismo que culminó con la condena del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), padre del actual candidato presidencial Flávio Bolsonaro, principal contendiente de Lula en las elecciones de octubre.

Aunque gran parte de esas sanciones comerciales fueron anuladas posteriormente, la relación bilateral se volvió a tensar tras la imposición de los nuevos gravámenes estadounidenses. Lula también aseguró que Flávio Bolsonaro, aliado político de Trump, impulsó la presión arancelaria de Washington durante la campaña electoral brasileña. El líder opositor desmintió esa acusación.

La tensión entre ambos gobiernos también se trasladó al ámbito diplomático. El sábado, Brasil denegó las visas a dos funcionarios estadounidenses que pretendían reunirse con autoridades electorales brasileñas, después de que Flávio Bolsonaro cuestionara la fiabilidad del sistema de votación electrónica del país.