El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, expresó su profunda consternación al comunicar los perjuicios causados por un reciente terremoto en la ciudad. Miles de familias han sido afectadas, con heridos y víctimas, mientras las labores de rescate continúan. En respuesta, se han implementado medidas de emergencia como toque de queda, suspensión de clases y un gran despliegue de personal uniformado.
El mandatario de Pereira, Mauricio Salazar, mostró una gran emoción y en ciertos momentos tuvo dificultad para proseguir con sus declaraciones, al informar sobre los daños ocasionados por el movimiento telúrico que impactó esta localidad, situada en el departamento de Risaralda, en la zona centro-occidental de Colombia. Durante una aparición ante los medios, Salazar describió las consecuencias de la contingencia y afirmó que miles de hogares afrontan devastación, personas lesionadas y fallecidos, mientras las operaciones de búsqueda y salvamento prosiguen.
Frente a esta situación, las autoridades adoptaron diversas acciones de emergencia, incluyendo un confinamiento nocturno desde las 6:00 de la tarde hasta las 5:00 de la mañana, la interrupción de las actividades académicas hasta nuevo aviso y el despliegue de 2,000 efectivos uniformados.
“A partir de hoy, a las seis de la tarde, hemos establecido un toque de queda hasta las cinco de la mañana para salvaguardar el comercio de la ciudad. Las lecciones quedan suspendidas hasta una nueva disposición porque muchas infraestructuras de instituciones educativas están comprometidas”, manifestó el alcalde.
Salazar explicó además que aún no poseen una cifra definitiva sobre la magnitud total de los perjuicios y advirtió que varios centros hospitalarios y de atención están bajo intensa presión debido a la considerable cantidad de individuos que requieren asistencia.
“No contamos con un dato oficial, tenemos varios hospitales, centros de atención que ya no están recibiendo urgencias, precisamente por la elevada demanda”, señaló.
Pereira es la capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más importantes del Eje Cafetero colombiano. Las autoridades mantienen las tareas de rescate, atención a los damnificados y evaluación de las edificaciones impactadas por el sismo.