Representantes del chavismo y la oposición venezolana se congregaron en Caracas para finalizar la fase inicial de un proceso de diálogo promovido por Estados Unidos. Durante una semana, las discusiones se centraron en las secuelas de los sismos recientes y la reforma de instituciones clave como el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, ambos bajo escrutinio por su presunta cercanía al gobierno.
En un hotel de Caracas, delegados del gobierno y de la oposición venezolana llevaron a cabo un encuentro para dar cierre a la etapa inicial de conversaciones, impulsadas por Estados Unidos. Este ciclo, que se extendió durante una semana, abordó las repercusiones de los terremotos del 24 de junio y la necesidad de reestructurar el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, entidades criticadas por su supuesta alineación con el poder ejecutivo.
La reunión, al igual que todas las previas desde el 6 de agosto, se desarrolló a puertas cerradas en el hotel Gran Meliá Caracas. Horas antes, sindicalistas se manifestaron en el lugar exigiendo la realización de elecciones presidenciales para este mismo año.
Hasta el momento, la única información divulgada es que la delegación opositora se reunió con diversos grupos de activistas y miembros de la sociedad civil. Estos colectivos abogaron por la inclusión en el diálogo de temas como la libertad de expresión, la liberación de prisioneros políticos, el incremento de salarios y pensiones, entre otras demandas.
El chavismo y un sector de la oposición iniciaron este primer ciclo de negociaciones con la expectativa de lograr una transición, tras la supuesta captura del presidente Maduro por fuerzas estadounidenses en enero. Las partes, encabezadas por Jorge Rodríguez, líder del Parlamento por el chavismo, y la exdiputada Dinorah Figuera, en representación de la oposición, tuvieron un primer contacto telefónico el 1 de agosto.
Es importante destacar que este proceso no cuenta con la participación de figuras opositoras prominentes como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. A Figuera, quien defiende la legitimidad del Parlamento elegido en 2015, entonces controlado por la oposición, la acompañan en las conversaciones los exdiputados Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus, Sergio Vergara y Desiree Barboza.