El papa León XIV ha instado a los compositores de música sacra a considerar la sensibilidad contemporánea y las distintas tradiciones culturales en sus nuevas obras. Subrayó la relevancia de la inculturación, reconociendo el valor de las expresiones musicales de diversas culturas como parte esencial de la vida religiosa. Este enfoque busca enriquecer la liturgia, promoviendo la unidad y la alabanza divina a través del canto.
El sumo pontífice León XIV exhortó este miércoles a que las recientes composiciones de música religiosa y litúrgica, además de salvaguardar el legado eclesiástico en esta área, consideren también “la percepción actual y las diversas costumbres culturales”. “El creador de música religiosa debe conocer y preservar el patrimonio melódico de la Iglesia, permitiendo que este lo inspire para generar nuevas obras al servicio de la liturgia, respetando la sensibilidad contemporánea y las diferentes tradiciones culturales”, afirmó el líder religioso durante una audiencia general llevada a cabo en la Basílica de San Pedro.
El papa también resaltó la importancia de la “inculturación”, es decir, el proceso de integración en la cultura con la que se establece contacto, incluso en el ámbito de la música sacra. “Se enfatiza, particularmente, en relación con las tradiciones musicales de las distintas culturas, la relevancia de tomarlas muy en cuenta, como parte de la existencia religiosa y social de los individuos”, puntualizó.
Esta semana, León XIV ha centrado su mensaje de catequesis en la trascendencia de la música sacra, que el Concilio Vaticano II definió como “un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la liturgia solemne”.
La música sacra y el canto litúrgico “no son simples adornos” de la celebración litúrgica, según León XIV, quien destacó que “el canto, además, propicia la comunión. Por medio de la sinfonía, las voces contribuyen a unir los espíritus, superando las diferencias entre las personas y congregando a todos en la alabanza a Dios”.