Cuatro personas perdieron la vida y otras cinco resultaron lesionadas este miércoles tras el impacto de un dron ruso contra un minibús en la región de Jersón, Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski condenó el incidente, calificándolo de un "safari" contra la población civil. Este ataque subraya la brutal realidad diaria que enfrentan las zonas de conflicto ucranianas, mientras se intensifican los llamados a un mayor apoyo internacional.
Cuatro individuos fallecieron este miércoles y cinco más resultaron heridos cuando un vehículo aéreo no tripulado ruso impactó un minibús en el área ucraniana de Jersón, según confirmó el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien describió el suceso como un "safari" ruso contra los habitantes.
"Alrededor de las 08:50, las fuerzas rusas atacaron un minibús con un dron en el distrito Korabelni de Jersón. Este acto terrorista provocó la muerte de cuatro personas. En este momento, los servicios pertinentes están identificando a las víctimas", detalló Oleksandr Prokudin, jefe de la administración militar regional, a través de un mensaje en Telegram.
"El despiadado 'safari' ruso contra nuestra gente en Jersón ha superado hace mucho tiempo cualquier límite que una persona sensata pueda concebir", denunció Zelenski en sus plataformas de redes sociales, haciendo referencia a incidentes previos donde drones rusos habían perseguido deliberadamente a civiles.
"Era completamente evidente que el autobús era de naturaleza civil. Esta es la verdad de la vida cotidiana en las regiones de primera línea de Ucrania", afirmó el líder ucraniano, lamentando que los rusos "se han descontrolado", mientras que los aliados de Ucrania muestran indecisión en el envío de más asistencia militar.
Por ello, solicitó mayor "presión sobre el agresor" y "apoyo para quienes defienden la vida", al mismo tiempo que expresó su gratitud a quienes continúan suministrando paquetes de ayuda militar e imponiendo nuevas sanciones a Rusia.
Mientras tanto, la Fuerza Aérea ucraniana comunicó que Rusia lanzó durante la noche anterior dos misiles balísticos Iskander-M, 65 drones de ataque Shahed y Gerbera, munición Banderol y drones de imitación Parodia desde las zonas rusas de Kursk y Oriol, desde el territorio ocupado de Donetsk y desde Gvardíiske, en la península ucraniana de Crimea, anexada por Rusia en 2014.
Las Fuerzas de Defensa ucranianas lograron derribar o neutralizar 56 drones y dos municiones Banderol en el norte, sur y este del país. Se registraron impactos en diez ubicaciones, así como la caída de fragmentos de dispositivos derribados en tres, indicó la Fuerza Aérea, que advertía que el asalto continuaba en el momento de la publicación del informe con la presencia de varios drones en el espacio aéreo ucraniano.