El golfista Tiger Woods se presentará ante un tribunal de Florida el 8 de septiembre para responder por cargos de delito menor relacionados con conducir bajo la influencia y negarse a una prueba química. Este suceso sigue a un accidente automovilístico en marzo, donde las autoridades sospecharon que Woods estaba bajo los efectos de medicamentos. La fiscalía ha obtenido acceso a su historial médico y recetas, a pesar de las objeciones de su defensa.
Tiger Woods hará su primera aparición personal ante un juez este 8 de septiembre para enfrentar acusaciones de delito menor por operar un vehículo bajo la influencia de sustancias con daños a la propiedad, y por rechazar una prueba química obligatoria. En la preparación del proceso, los fiscales accedieron al historial clínico del golfista en el hospital donde recibió atención después del choque. Igualmente, examinaron sus prescripciones en la farmacia que visitaba regularmente durante el mismo lapso, después de que el juez Darren Steele del condado de Martin, Florida, dictaminara en mayo que los registros de recetas de Woods debían ser entregados a la fiscalía, a pesar de la objeción de su defensa, que argumentó una vulneración del derecho a la privacidad, conforme a lo reportado por USA Today. El magistrado aceptó la condición planteada por el abogado de Woods de que los documentos permanecieran confidenciales y solo accesibles para las autoridades y sus expertos.
El incidente tuvo lugar el 27 de marzo, cerca de su residencia, cuando Woods intentó adelantar a alta velocidad un camión de limpieza a presión con su Land Rover, según los agentes. Las autoridades sospecharon que estaba bajo el influjo de medicamentos y no de alcohol tras evaluarlo en el lugar. La policía informó que el deportista mostró indicios de deterioro al salir del automóvil, que quedó volcado de costado. Los investigadores notaron que tenía los ojos vidriosos y enrojecidos, con las pupilas “sumamente dilatadas”.